28 de julio 2003 - 00:00

Alarma ya a Lula la ofensiva "sin tierra"

Brasilia (ANSA, «O Estado de S. Paulo») - La arremetida del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) y de los «sin techo» asusta al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva, que prepara ya acciones para aplacar las protestas, según revela un documento secreto que trascendió ayer en el Planalto, la sede del gobierno.

La decisión se conoció después de que el fin de semana se produjera una fuerte polémica por unas declaraciones de un líder «sin tierra», Joao Stédile, quien dijo a sus militantes que «nos falta unirnos para que mil de nosotros agarre a uno de ellos (los terratenientes). No vamos a dormir hasta terminar con ellos».

Las declaraciones, formuladas durante un acto en el interior de Rio Grande do Sul, dispararon duras reacciones y obligaron al gobierno a desmentir rumores de participación militar para sofocar la escalada del MST.

Un centenar de familias del movimiento invadió ayer la hacienda de un ingenio azucarero en el municipio de Campo do Meio, en el estado de Minas Gerais.

Incrementando el conflicto con el gobierno del PT, su antiguo aliado, el MST radicalizó sus acciones desde hace una semana para exigir al gobierno brasileño que se acelere la reforma agraria y la adjudicación de títulos a los campesinos.

Sólo durante el fin de semana se ocuparon una veintena de haciendas, lo que encendió la luz de alarma en el gobierno.

•Momento delicado

La crisis se produce en un momento social particularmente delicado, que incluyó en la última semana la declaración de una inédita huelga de los jueces, el crecimiento del paro de empleados públicos, el anuncio de centenares de despidos por parte de empresas automotrices y el rechazo de los gobernadores a la reforma tributaria.

En ente marco, la Asesoría Especial de la Presidencia Planalto elaboró un documento en el que sugiere acelerar las políticas sociales y la generación de empleos «con medidas que atenúen la expansión de la violencia». Los asesores de Lula de acuerdo al documento, ayer sostienen, que «ni el avance de la reforma de la previsión social ni la caída de la tasa de interés fueron capaces de evitar las invasiones, el desempleo récord y la caída de la inversión extranjera».

Existe, agregó el documento, «la sensación de inoperancia de la máquina federal y ahora hasta el Partido de los Trabajadores reclama resultados expresivos».

Para contener la presión social, el presidente intentará acelerar los programas como el de financiamiento de viviendas para familias que ganan hasta tres salarios mínimos. Además analizará un plan de emergencia presentado por empresas y sindicatos para intentar colocar en el mercado un stock de 170.000 vehículos de las montadoras.

El presidente pretende dar un plazo de un mes para que los bancos estatales (Banco de Brasil y Caxia Económica Federal) comiencen a otorgar los denominados «microcréditos», con tasas de interés considerablemente menores a los de la banca privada.

Dejá tu comentario

Te puede interesar