Arrojan en la selva 20 mil fotos para Ingrid

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Lima (APF, DPA, EFE) - El esposo de la rehén franco colombiana Ingrid Betancourt, Juan Carlos Lecompte, pidió ayer a las FARC que entreguen alguna de las 22.000 fotos de sus hijos que arrojó desde un avión como regalo de Navidad y de cumpleaños.

«Le pido a la guerrilla, que sé que anda en la selva cerca de Perú, que tengan un gesto humanitario y le lleve a Ingrid una de las 22.000 fotos de mis hijos que esparcí por la selva colombiana como regalo de Navidad y cumpleaños», dijo Lecompte telefónicamente desde Bogotá a la radio limeña RPP. La ex candidata presidencial, que ayer cumplió 46 años, está en poder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia desde febrero de 2002.

«Les pido que se apiaden un poco. Estoy seguro que es el mejor regalo que va a recibir en su vida: poder ver a sus hijos cómo están ahora mismo, lindos y grandes. Eso le va a dar ganas de seguir viviendo. Esas fotos le darán ánimo», agregó Lecompte.

Según se informó, las fotos fueron arrojadas en cuatro sobrevuelos efectuados en una avioneta entre el jueves y el domingo, dijo el publicista Lecompte, que ha llevado a cabo otras campañas similares con el lanzamiento, en conjunto, de unos 60.000 volantes.

«Me quedan en la casa unas 25.000, y no sé si el año que viene, en febrero o marzo, pueda ir» a arrojarlos, dijo al aludir a la época por la que su esposa cumplirá seis años de secuestro a manos de la guerrilla.

La ex candidata presidencial, también nacional francesa, fue secuestrada en febrero de 2002 junto a su compañera de fórmula Clara Rojas.

Las fotografías de Melanie y Lorenzo Delloye, los hijos del primer matrimonio de Ingrid, «son recientes, tomadas este año en Francia, para que ella vea lo lindos que están, lo grandes que están», precisó Lecompte.

Explicó que en el volante están impresas una gran foto de Melanie y Lorenzo abrazados,y una pequeña de cada uno de ellos en recuadros que ocupan la parte inferior del papel, de unos 20 por 15 centímetros.

El volante tiene una película protectora contra la humedad y el agua, y lleva como texto «Para: Ingrid Betancourt. De: Juan Carlos».

Las fronteras este y sureste con Venezuela y Brasil, y los departamentos del Vaupés, Guainía y el Guaviare, los dos primeros limítrofes, fueron las zonas sobrevoladas por Lecompte, que invirtió en ello casi once horas de vuelos.

«En la reciente carta a su madre ( Yolanda Pulecio), Ingrid dice que tiene la fotografía de un muchacho de unos 18 años que le hace publicidad a un perfume, y que se imagina que así puede estar su hijo, lo cual me conmovió mucho y me llevó a viajar cuanto antes con los volantes», aseguró.

La carta forma parte de unas pruebas de vida de ella y otros quince secuestrados que fueron decomisadas a finales de noviembre pasado por las autoridades en Bogotá.

«Como la vimos en el video, ella está desesperada, ya no aguanta más, y sería un bonito regalo en esta Navidad y en su cumpleaños que le pueda llegar una fotografía», dijo Lecompte.

El esposo de la cautiva observó que las fotografías fueron lanzadas sobre pequeños caseríos en medio de la selva, parcelas y asentamientos indígenas y sobre canoas de pescadores.

Lecompte entregó otras de manera personal a vecinos de Carurú, remota aldea del Vaupés con unos 200 o 300 habitantes y una presencia de unos 500 militares y policías.

En uno de los sobrevuelos, dijo Lecompte, apareció un avión OV-10 de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC) que se situó a la derecha, a unos 300 metros de distancia de la avioneta alrededor de la cual realizó cinco vuelos en círculo, tras lo cual desapareció.

«El piloto (de la avioneta) me dijo que estaba poniendo en peligro nuestro vuelo, por la turbulencia», advirtió Lecompte.

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