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Myers, jefe del Estado Mayor Conjunto, indicó: «Hay algunas señales sobre malestar en algunos miembros del liderazgo iraquí. Pero sólo insinuaciones. No hemos visto nada sobre purgas (por parte Saddam Hussein)». Rehusando ofrecer detalles o decir cómo Washington había obtenido esas señales sobre presunto malestar, el general dijo que Estados Unidos sólo había visto pequeños movimientos de tropas en Irak, pero nada inusual «y nada que muestre que la jerarquía militar no está respondiendo a las órdenes».
«Sabemos que el régimen ha tomado medidas para asegurar la lealtad, llenando algunas de sus mayores unidades militares con gente que consideran leal», dijo Myers. Como muestra de la resistencia interna británica a una guerra, un contingente de unos cincuenta oponentes a la guerra en Irak decididos a convertirse en «escudos humanos» en ese país saldrá el sábado de Londres a bordo de dos «double-deckers» -típicos autobuses londinenses de dos pisos-. Algunos de ellos manifestaron el martes ante la sede del gobierno británico en Downing Street para presentar una lista de lugares iraquíes en los que piensan tomar posiciones, en la que figuran hospitales y centros de suministro de agua potable. El movimiento está comandado por
En toda Europa, el mundo árabe y América latina prevalece una opinión mayoritaria contra el ataque, pero en los mismos Estados Unidos una encuesta de «The Washington Post» reveló que 70 por ciento reclama más tiempo de trabajo para los inspectores de la ONU y 57 por ciento sigue considerando la opción bélica como la solución, un porcentaje mucho menor que el de meses anteriores.
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