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Brasilia (enviado especial) - Muchas veces ocurre que los temores y rechazos de los días previos a una elección caliente ceden al momento de concurrir a las urnas. Un efecto catártico transforma esos sentimientos en algo más positivo, cercano a la esperanza. Eso es lo que palpó ámbito.com en una recorrida por colegios electorales del Distrito Federal.
Brasilia es uno de los muchos municipios de Brasil que comenzaron a adoptar la identificación biométrica de los electores. En esas ciudades, quien no haya completado el trámite no puede votar. Eso hizo que unas 3,5 millones de personas hayan quedado fuera de los padrones, sobre todo en el Norte y el Nordeste, los que, se supone, son bastiones del Partido de los Trabajadores. Ese hecho generó suspicacias, pero lo cierto es que no hay razones para mirar debajo del agua. La mayoría de los municipios brasileños adoptó esa modalidad y hubo tiempo más que suficiente para que la gente se adecuara.
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