Lima (AFP) -Una emboscada de remanentes de la guerrilla maoísta de Sendero Luminoso en una región cocalera al sudeste de Perú, dejó al menos 19 muertos entre civiles y militares, y más de 10 heridos, en uno de los ataques más cruentos de la última década.
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El nuevo episodio de violencia ocurrió al anochecer del jueves cuando una columna guerrillera detonó una carga de explosivos al paso de una patrulla motorizada en camiones en una curva y luego abrió fuego con fusiles automáticos contra el resto de la caravana compuesta por cuatro vehículos.
Los militares "reaccionaron inmediatamente y se produjo un enfrentamiento que duró varias horas", señaló el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas en un comunicado difundido ayer.
La emboscada fue perpetrada -según el comunicado militar- "por delincuentes narcoterroristas de Sendero Luminoso contra una patrulla de la base contraterrorista de Cochabamba Grande perteneciente al (frente de combate) del Valle del río Apurímac y Ene (VRAE)" en el departamento de Huancavelica.
"Este lamentable hecho demuestra que la organización narcoterrorista Sendero Luminoso continua derramando sangre de personas indefensas, sin discriminar mujeres y niños, violando los derechos humanos de la población y de los miembros de las Fuerzas Armadas", denunció la cúpula militar.
El ataque guerrillero es el más letal que sufren efectivos militares en la última década en los andes del Perú, de acuerdo a los reportes oficiales sobre incidencias registradas contra Sendero Luminoso.
El enfrentamiento se produce en el contexto de una amplia ofensiva militar en el VRAE -uno de los mayores valles cocaleros de Perú- contra Sendero Luminoso y columnas armadas de narcotraficantes que actúan en alianza desde hace años según las autoridades peruanas.
La ofensiva militar se inició en agosto con el objetivo de acabar con los remanentes de Sendero Luminoso, que se refugian en Vizcatán, dentro del VRAE, y que operan en esa región boscosa de difícil acceso desde hace dos décadas.
En ese marco en septiembre el ejército anunció la muerte de 5 senderistas durante un choque con una patrulla en Vizcatán, lo que fue desmentido por la guerrilla en medio de denuncias de 11 desaparecidos hechas por pobladores.
El ejército negó las desapariciones y denunció a su vez una campaña de desinformación de la mano de grupos defensores de los derechos humanos.
El jueves otro ataque de presuntos miembros de la guerrilla maoísta dejó un soldado muerto también en Vizcatán, entre los departamentos andinos de Junín y Ayacucho.
El gobierno de Alan García y los expertos en violencia política coinciden en que los senderistas activos en Vizcatán y en sectores de la selva sur del país no superan los 150 hombres y no representan un peligro para la seguridad del país.
Abimael Guzmán, fundador y líder histórico de Sendero Luminoso, está en prisión desde 1992 cumpliendo una sentencia a perpetuidad, mientras su estado mayor cumple condenas de 30 años de cárcel.
Sendero Luminoso, cuya crueldad para ganar adeptos le valió comparaciones con el maoísta Jemer Rojo de Camboya, desató un conflicto interno que dejó 70.000 muertos y desaparecidos entre 1980 y 2000, según la Comisión de la Verdad y Reconciliación.
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