9 de septiembre 2003 - 00:00

Atentado suicida en Tel Aviv: hay 7 muertos y 30 heridos

Al menos siete muertos y 30 heridos causó hoy un atentado explosivo contra la base militar de Zrifin, en la periferia de Tel Aviv, al tiempo que el ejército israelí voló un edificio en Hebron, donde mató a dos presuntos miembros de Hamas y a un niño de 13 años.
   
El comandante de policía de Tel Aviv, Uri Bar-Lev, confirmó que -según los primeros balances- en el atentado contra la base de Zrifin murieron cinco israelíes y el kamikaze palestino y que hay decenas de heridos, la mayorías israelíes, en estado grave.
   
Abdel Aziz Rantisi, "número dos" del grupo integrista islámico Hamas, justificó pero no reivindicó el atentado, al afirmar que "la operación demuestra a los sionistas que sus crímenes no quedarán impunes", en alusión al fallido intento de eliminar, el sábado, al jeque Ahmed Yassin, en un ataque aéreo en Gaza.
  
"Los israelíes comprendieron que pagarán un precio muy alto por sus agresiones en perjuicio del pueblo palestino. Cada una de sus acciones tendrá una respuesta", dijo Rantisi.

El dirigente de Hamas exhortó a los israelíes a "no escuchar al premier Ariel Sharon", y ratificó que "Hamas seguirá resistiendo hasta el final la ocupación israelí".
   
Rantisi dijo ignorar si el kamikaze era miembro activo de la Brigate Ezzedin al Qassam, el brazo armado de Hamas.
  
La base di Zrifim, heredada del Mandato británico (que entonces se llamaba Campamento Sarafand), es una especie de ciudad que durante el día se llena de miles de soldados de varias unidades que, por la tarde, cuando termina la actividad, parten hacia sus casas.
   
El atentado fue lanzado junto a una parada de autobús, al lado del hospital de Assaf Ha Rofe, en las afueras de Tel Aviv, donde los soldados israelíes esperaban, como todos los días, el transporte que los lleva a sus casas.
   
Los militares salían de la base de Zeifim y esperaban el autobús cuando el suicida, a las 17.50 locales, activó el explosivo que llevaba adherido al cuerpo, según fuentes
policiales.

Por su parte, el ministro de Salud, Dany Naveh, avanzó con la hipótesis de que el kamikaze había tratado de traspasar las rejas del antiguo hospital Assaf Ha Rofe, y que al no lograrlo debido a la importante vigilancia tuvo que regresar hacia la calle Tel Aviv Ramleh, donde hizo detonar la carga.
   
Varios militares que estaban de guardia en la zona fueron alcanzados por la explosión.
   
El atentado tuvo lugar mientras el premier israelí, Ariel Sharon, realiza una visita oficial a India, desde donde pidió -tras enterarse de lo ocurrido- "el fin total del terror".
   
Según lo previsto, el primer ministro israelí permanecerá allí hasta el viernes, ya que tras el ataque ratificó el programa original de la gira.
   
"Debemos ser determinantes y actuar contra el terror. Sabemos que India también combate el terrorismo. En nuestra región nosotros queremos la paz", manifestó Sharon.
   
En este marco, la delegación israelí en Nueva Delhi vive jornadas de tensión, informaron los periodistas israelíes que acompañan a los funcionarios.
   
Los servicios de seguridad de India, según las fuentes, recibieron información según la cual el premier israelí puede ser blanco de un atentado por parte de una kamikaze musulmana que intentará hacerse pasar por periodista.
   
En Israel, las reacciones políticas contra el atentado fueron duras. "El verdadero jefe de Hmas es el mismo (presidente de la Autoridad Nacional Palestina) Yasser Arafat", aseveró hoy Yuval Steinitz, un diputado del Likud que preside la comisión parlamentaria de Asuntos Externos y la de Defensa.
   
El legislador, quien también cree estar en la mira de Hamas junto a otros parlamentarios, tiene desde hoy custodia armada.

Steinitz pidió la expulsión de los Territorios de Arafat y "de todos sus cómplices de Túnez", es decir de todos los dirigentes palestinos que compartieron con el presidente de la ANP varios años de exilio.
   
El atentado se produjo un día después de que Ahmed Qurea (Abu Ala) aceptó desempeñar el cargo de primer ministro palestino, tras la renuncia de Mahmud Abbas (Abu Mazen), y de que los grupos armados palestinos, Hamas y Jihad islámica, anunciaron que lo apoyarán si reconoce el derecho de los palestinos a luchar contra Israel.
   
Tras el atentado, el primero luego del lanzado el 19 de agosto en Jerusalén, que causó 22 muertos, Qurea condenó el ataque y reiteró que espera que palestinos e israelíes puedan pone fin al ciclo de violencia.
   
"Condenamos todos los actos que pongan en la mira a inocentes, tanto si se trata de palestinos como de los israelíes que fueron víctimas hoy de la explosión", precisó el premier.

"Estos incidentes confirman que la conducción israelí y palestina deben examinar todas las medidas necesarias para terminar con las matanzas", agregó.
   
En tanto, hoy soldados israelíes hicieron volar un edificio de ocho pisos en Hebrón, sur de Cisojrdania, donde desde la madrugada estaban atrincherados presuntos milicianos de Hamas, dos de los cuales murieron junto a un palestino de 13 años.
   
Los dos palestinos abatidos fueron identificados como Ahmed Bader, jefe local del brazo armado de Hamas y organizador del atentado del 19 de agosto pasado en Jerusalén, y Ezzedin Misk.

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