Un marine participa de un operativo en casas de sunnitas en Falluja. Allí murieron al menos 10 iraquíes pese al «cese el fuego».
Bagdad (EFE, AFP, Reuters) -Una nueva ola de secuestros de extranjeros, en su mayoría civiles, elevó a más de 25 la cantidad de extranjeros raptados en Irak. Mientras se anunció la liberación de siete obreros chinos, el rapto de tres periodistas checos, 11 ciudadanos rusos que trabajan en una empresa de energía y 9 estadounidenses (2 de ellos soldados) llevó aun más preocupación a los países que participan de la coalición invasora.
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Los siete obreros chinos, secuestrados el domingo en una autopista de la frontera de Jordania, fueron liberados luego de ser trasladados por el Comité de Ulemas sunnita a un « lugar secreto», según la agencia «Xinhua». Más tarde, el diplomático chino Sun Bigan confirmó que sus compatriotas estaban en un hotel de la capital iraquí «en buen estado».
En esta misma ruta habían sido raptados tres civiles de Japón, país miembro de la coalición, sobre cuya suerte nada se supo ayer. El plazo dado por sus captores -un grupo hasta el momento desconocido que se denomina Brigadas de los Mujahidines-para que Japón retire sus tropas de Irak expiró a las 17 hora local. Un diplomático japonés indicó desde Amman que no tenía constancia de que hubiera «algún avance en las negociaciones con los secuestradores» con el fin de lograr su puesta en libertad. En Tokio, el vicepresidente estadounidense, Dick Cheney, le agradeció al premier japonés, Junichiro Koizumi, y recordó que «respaldamos de todo corazón el camino que el primer ministro eligió». En Irak hay 550 soldados japoneses y al menos 70 civiles entre periodistas, miembros de diversas ONG y diplomáticos. Por otro lado, el Pentágono reconoció que desconoce el paradero de nueve norteamericanos, dos soldados y siete empleados de la empresa Kellogg, Brown and Root. El comandante de las fuerzas de la coalición en Irak, Ricardo Sánchez, manifestó que continúan sin tener noticias de las siete personas, desaparecidas desde el ataque contra una caravana en las afueras de Bagdad el viernes.
La empresa Kellogg, Brown and Root (KBR) es una subsidiaria de Halliburton, la compañía que el vicepresidente de EE.UU., Dick Cheney, dirigió hasta el año 2000 y que es la principal beneficiaria de la reconstrucción de Irak. «Al día de hoy han desaparecido dos soldados. Tampoco tenemos noticias de siete empleados de KBR, que también han desaparecido», afirmó Sánchez.
• Corresponsales
Además, tres periodistas checos, dos de ellos empleados de la televisión pública de su país, Ceska Televize, y el otro de la radio pública, también desaparecieron en el norte de Bagdad. Según un taxista, fueron secuestrados el domingo cuando se dirigían a Jordania. El periodista televisivo se llama Martin Kubal y el camarógrafo Petr Klima.
Por último, once ciudadanos rusos fueron secuestrados en Bagdad. Se trata de personas que trabajan para una empresa rusa del sector de energía activa en Irak, denominada Iterenegoservis, según la agencia rusa «Interfax». Al Jazeera agregó que su corresponsal en Moscú fue informado del secuestro por parte de la empresa para la cual trabajan los plagiados. La empresa rusa recordó que sus empleados trabajaban «para el pueblo iraquí». Un miembro del Consejo de Gobierno iraquí (CG) anunció la liberación de doce rehenes extranjeros, sin precisar mayores datos.
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