25 de noviembre 2008 - 00:00

"Aun donde ganó, el chavismo se enfrentará a graves problemas"

Aun donde ganó, el chavismo se enfrentará a graves problemas
Las elecciones del domingo marcaron un punto de inflexión en la política de Venezuela. Y, como es obvio, para el chavismo. Con una participación histórica de 65%, en estas elecciones regionales lo importante «no está en cuántas gobernaciones y alcaldías ganó la oposición, sino en qué es lo que perdió Chávez», dice desde Caracas Alfredo Maldonado, analista político.

Es como mirar el medio vaso vacío o, por el contrario, la mitad que está llena. El gobierno de Chávez se proclamó vencedor en 17 de las 22 gobernaciones en disputa. La oposición, por su parte, hace hincapié en que ganó en los estados donde se asientan las tres ciudades más populosas. Conservó las gobernaciones de Zulia (el estado petrolero) y de Nueva Esparta (al que pertenece el paraíso turístico Isla Margarita) y le birló la gobernación de Miranda a Diosdado Cabello, quien hasta su derrota del domingo era uno de los hombres más fuertes del chavismo.

En esta entrevista telefónica con Ambito Financiero, Alfredo Maldonado analiza las consecuencias políticas de la votación del domingo y destaca que Manuel Rosales, el candidato que venció en la ciudad de Maracaibo, se queda con las banderas de la oposición.

Periodista: ¿Qué perdió el chavismo en esta elección?

Alfredo Maldonado: Perdió en los sectores electorales más densos, que serán muy importantes para las elecciones de concejales -las próximas- y especialmente para las de diputados a la Asamblea Nacional. Perdió en Caracas, en la alcaldía metropolitana, que, aunque tiene mucho menos poder económico y de autoridad que lo que la gente se imagina, es la gran coordinadora con las cinco alcaldías de la capital, de las cuales sólo la de Libertador -los populosos centro y oeste caraqueños- queda en manos chavistas. El resto de Caracas es ahora de oposición.

P.: Y las gobernaciones en las que fue derrotado, ¿qué peso tienen?

A.M.: Perdió un estado clave como es Miranda, que se entrelaza con Caracas: sorprendió que Diosdado Cabello, un hombre fundamental del chavismo, fuera derrotado. El chavismo perdió Carabobo y sigue sin alcanzar la vital alcaldía de Valencia. También Táchira, un estado trascendental para el gobierno por todo el amplio y complejo tema fronterizo con Colombia. Tampoco pudo afincarse en Zulia ni, mucho menos, en Maracaibo, así como tampoco en Nueva Esparta.

P.: En los estados que conservó el chavismo, ¿cuál es el panorama a futuro?

A.M.: Quedan gruesos problemas para el futuro. Anzoátegui y Monagas son estadostranquilos y chavistas, pero al mismo tiempo sedes de la industria petrolera y gasífera, donde habrá que ver cómo reaccionan sus poblaciones a la baja de ingresos derivada de la caída del precio del barril. Pueden convertirse en estados realmente complicados. El estado Bolívar es otro de los problemáticos. Las industrias básicas están en condición crítica y hay severas fallas en el suministro de servicios públicos de agua y energía eléctrica. El tema de la inseguridad es acuciante y los problemas laborales se están agravando. Bolívar (donde está la planta de Sidor, recién estatizada por el chavismo) es un barril de pólvora con varias mechas ya puestas y con miles de trabajadores y técnicos con fósforos en los bolsillos.

P.: ¿Cómo queda ahora el mapa político de Venezuela?

A.M.: El país consolida su clara división política en chavismo y antichavismo. Los excluidos o disidentes del chavismo, el PPT (Patria Para todos) y Podemos, se enfrentan a su desaparición, ya que no ganaron en ninguno de los estados donde eran favoritos. Ahora viene el conteo lento de los votos para las más de trescientas alcaldías en todo el país. Con esos resultados, se sabrá cuáles serán las nuevas realidades electorales de Acción Democrática, Copei, MAS, Proyecto Venezuela y el único partido que parece ir creciendo con solidez para convertirse en rival del mayoritario PSUV (Partido Socialista Unido de Venezuela), Un Nuevo Tiempo. Es el partido de Manuel Rosales, el gobernador de Zulia, que acaba de ganar la alcaldía de Maracaibo. El triunfo de Rosales es lo que no hay que perder de vista de aquí en adelante.

Entrevista de Carolina Barros

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