Rechazó el premier John Howard la invitación a enviar un batallón de "tropas de paz" para el primer período de la posguerra. Washington y Londres pidieron específicamente un batallón de infantería de 1.000 soldados. Pero Howard respondió hoy que la contribución australiana se limitará a la asistencia con un cuerpo de especialistas, como inspectores de armas químicas y biológicas, ingenieros y controladores de vuelo.
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Washington y Londres pidieron específicamente un batallón de infantería ligera de 1.000 soldados, pero Howard respondió hoy que la contribución australiana se limitará a la asistencia con un cuerpo de especialistas, como inspectores de armas químicas y biológicas, ingenieros y controladores de vuelo.
Australia ya está extremadamente comprometida en su región, en particular en Timor del Este, explicó Howard.
El premier también anunció que la mitad de los 2.000 militares que Australia desplegó en Irak estarán de regreso en su país antes de fines de mayo.
La fuerza especial Sas, los cazabombarderos FA-18 Hornet, los hombres rana de la marina que realizaron operaciones de limpieza de minas y las fragatas "Hmas Darwin" y "Hmas Anzac" retornarán a la patria en un plazo de cinco a seis semanas.
Permanecerán en el Golfo Pérsico una fragata, una nave de apoyo y algunos aviones de transporte y reconocimiento, dijo Howard.
Las fuerzas australianas no sufrieron pérdidas en la invasión a Irak y han recibido elogios del comando de Estados Unidos por haber neutralizado bases misilísticas que habrían podido atacar a países vecinos, como Israel, y por efectuar reconocimientos profundos en el territorio iraquí en la primera fase de las operaciones.
Una encuesta realizada esta semana indicó que Howard, que había sido ampliamente criticado por su decisión de enviar tropas al Golfo, mejoró su imagen y cosechó un nivel record de consenso respecto del líder de la oposición laborista, Simon Crean, con el 62 por ciento contra el 16.
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