7 de octubre 2002 - 00:00

Ballottage divide los pronósticos

San Pablo - Luiz Inácio Lula Da Silva obtuvo ayer la mayor votación de su vida, pero el ballottage que se le presentaba dentro de tres semanas no aparecía anoche como un mero trámite para llegar al poder, según varios analistas. Por lo pronto, el fantasma del ballottage ya arruinaba la fiesta que el Partido de los Trabajadores había preparado en la avenida Paulista, la postal de San Pablo, donde el clima distaba mucho de la euforia de los últimos días.

El oficialista José Serra es un candidato sin carisma y con enemigos en varios frentes, pero preparado, con experiencia en tareas ejecutivas y dispuesto a todo para llegar a la presidencia, su sueño desde que tenía 16 años, según confesó en marzo, cuando cumplió 60. Hasta ahora, el único ballottage se realizó en 1989: Lula sacó en el primer turno 17% de los votos y obtuvo el segundo lugar por sólo 500.000 sufragios, a 13 puntos del primero, Fernando Collor de Mello. Lula perdió esa elección, pero en la segunda vuelta multiplicó casi por tres el número de los votos y saltó a 47%, a 6 puntos de Collor.

•Imprevisible

A pesar de que Lula obtenía una ventaja abrumadora en relación con Serra, los analistas estaban divididos sobre el ballottage que indicaba el escrutinio parcial. Mientras algunos pensaban que es casi imposible que al candidato del PT se le escape la victoria final, otros sostenían que «un ballottage es otra elección», de resultado imprevisible.

En el primer grupo, Joao Francisco Meira, director del instituto Vox Populi, recordó que «nunca en elecciones para presidente y gobernador un candidato tuvo en el segundo turno menos votos que los obtenidos en el primero». «Lula tiene muy pocos votos para conquistar, salvo que un accidente le haga perder el capital que ya tiene», agregó.

Lula está en mejores condiciones que Serra de lograr el respaldo de los candidatos que quedaron fuera del ballottage, Anthony Garotinho de Oliveira y Ciro Gomes, que terminaron peleados con el oficialista. Además, 52% del electorado quiere que un opositor reemplace al presidente Fernando Henrique Cardoso.

Pero el politólogo Milton La Huerta, profesor de la Universidad Estadual de San Pablo, sostuvo que un ballottage «es otro partido; es como comenzar de nuevo. No importa la diferencia que sacó ahora Lula».

«Llegar al ballottage fue el gran objetivo del gobierno. Ahora, ellos, con Cardoso a la cabeza, van a intentar crear una polarización entre la racionalidad, que sería la opción Serra, y la aventura populista, el salto al vacío, que sería Lula», dijo.

En opinión de La Huerta,
«la campaña será ahora bastante diferente y mucho más violenta que en el primer turno».

Para el director del instituto Sensus,
Ricardo Guedes, el ballottage «es una elección distinta, que debería recrear una puja entre una derecha y una izquierda y cuyo resultado dependerá de las alianzas que respalden a cada candidato».

«Lula parte al ballottage con 60% de las chances, pero habrá que ver si logra que no se consolide en su contra el recelo histórico que el PT ha despertado en vastos sectores del electorado», completó Guedes.

•Imagen

Según los analistas, la primera tarea de Lula Da Silva si se confirma el ballottage será impedir que se consolide una imagen que sus adversarios intentarán explotar: que es un candidato que amenaza pero no vence, que está condenado a ser opositor.

Una consecuencia inmediata del ballottage es que, por lo menos, se postergará el pacto que estaban esbozando Lula y el presidente Fernando Henrique Cardoso para garantizar una transición tranquila en un contexto financiero muy delicado. La posibilidad de un pacto entre el PT y el gobernante Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) dependerá de cuán virulenta sea la campaña hasta el 27 de octubre.

En el empresariado, el ballottage era la apuesta de quienes apoyaban a Serra, mientras que quienes respaldaban a Lula sostenían que era mejor acabar con la puja presidencial en el primer turno para anular un factor que estuvo presionando en los últimos meses sobre el dólar. Los operadores del mercado financiero siempre estuvieron en favor de Serra y la baja del dólar del viernes fue explicada por las versiones que indicaban que el candidato oficialista llegaba al ballottage, como confirmaba el escrutinio parcial.

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