Berlusconi dio marcha atrás al retiro de tropas de Irak
-
Caos en un desfile en EEUU: un conductor atropelló a una multitud durante un desfile dejando al menos 15 heridos
-
Israel asegura haber eliminado a un alto responsable petrolero de Irán en un ataque en Teherán
"Si no es posible, no es posible. La solución debe ser acordada con los aliados", respondió Berlusconi.
En sorpresivas declaraciones a un programa televisivo y en medio de la ola de críticas contra el gobierno por la muerte en Irak de un agente secreto italiano baleado por soldados estadounidenses, Berlusconi había anunciado ayer que su país retiraría de Irak a sus 3.300 soldados a partir de septiembre.
"Comenzaremos a reducir nuestro contingente en Irak antes de fin de año: la primera reducción será a partir de septiembre", había dicho textualmente el jefe de gobierno italiano en el programa televisivo "Porta a porta".
"Hablé de esto con Tony Blair, y es la opinión pública de nuestro países la que espera esta decisión", había dicho también Berlusconi.
Pero hasta en esta cuestión pareció desdecirse hoy el primer ministro italiano, al ser consultado sobre si habló con su par británico de una "retirada total".
"No, absolutamente no, hablé con Blair sobre la necesidad de elaborar un plan de retirada que atienda a nuestras opiniones públicas", dijo el "Cavaliere", como suele llamar la prensa italiana al Presidente del Consejo y, a la vez, dueño de la mayor fortuna de Italia.
La eventual evacuación italiana había caído como un balde de agua fría en Washington y en Londres, que encabezan una coalición de la que ya se retiraron 12 países, entre ellos España.
Otros tres países -Polonia, Holanda y Ucrania- comenzaron esta semana un repliegue que tienen previsto completar para antes de fin de año.
Pero Berlusconi, después del sorpresivo anuncio de ayer, insistió hoy en que "nunca" fijó una fecha para comenzar la salida de las tropas italianas de Irak, aunque un periodista le recordó sus propias palabras sobre un retiro a partir de septiembre.
"Es que yo pienso que para septiembre el gobierno iraquí tendrá a disposición las fuerzas para el mantenimiento del orden público", intentó aclarar el jefe de gobierno italiano.
Más allá de las idas y venidas de Berlusconi, el anuncio de ayer provocó hondas reacciones en Estados Unidos, el Reino Unido y otros socios de la coalición militar internacional en Irak.
Horas antes de las nuevas declaraciones del premier italiano frente a su residencia, el presidente Bush convocó hoy a una conferencia de prensa en la Casa Blanca en la que relativizó los alcances de la -al menos hasta ese momento- "retirada" italiana y negó que la coalición se estuviera "desarticulando".
"Lo había llamado por otro motivo, pero Berlusconi sacó el tema de la permanencia de las tropas italianas", dijo hoy Bush. "Berlusconi quería ante todo que yo supiera que nada cambió en su política. Todo retiro se efectuará consultando con los aliados y se realizará en función de las capacidades de los iraquíes para defenderse por sí mismos", afirmó el presidente norteamericano.
"Nuestras tropas volverán a casa cuando Irak sea capaz de defenderse", dijo Bush, en momentos en que los analistas pronosticaban una reapertura del ya devaluado debate sobre la presencia estadounidnese en Irak, tras el fallido anuncio italiano.
En el Reino Unido -donde la participación en la guerra de Irak es tan impopular como en Italia- Blair insistió hoy, en línea con Bush, en que toda retirada se coordinará con los aliados y con el gobierno iraquí y en que aún no hay fecha para la partida ni italiana ni británica.
"Siempre hemos dicho que deberíamos irnos tan pronto como las fuerzas iraquíes estén en una posición en que sean capaces de manejar su propia seguridad", dijo Bliar en el Parlamento, y aseveró que las palabras de Berlusconi fueron "malinterpretadas".




Dejá tu comentario