La hipótesis de una ofensiva estadounidense contra Irak va tomando cuerpo desde que, el pasado 29 de enero, el presidente norteamericano,
Gran Bretaña y los Estados Unidos parecen estar coordinando estrechamente sus acciones, tal como ocurrió antes de la guerra de Afganistán. A última hora de ayer, Blair y Bush dialogaron por teléfono acerca del «peligro amenazante de las armas de destrucción masiva». Un portavoz del gobierno de Londres no quiso confirmar si ambos mandatarios también dialogaron sobre una posible acción militar contra Irak. «Hablaron acerca de la continuación de la lucha contra el terrorismo, su segunda fase, y también de armas de destrucción masiva», señaló. Blair, quien actualmente se encuentra en Australia, tiene previsto realizar en abril un viaje a Washington para dialogar con Bush.
Sin embargo, Irak rechazó las acusaciones formuladas por Blair y anunció estar dispuesto a recibir una misión de expertos británicos para que se investiguen los lugares donde los Estados Unidos creen que ese país tiene armas de destrucción masiva.
El «USA Today» aseguró, en su última edición, que Bush aprobó un plan encubierto para derrocar a