Londres (EFE, AFP, Reuters) - El primer ministro británico, el laborista Tony Blair, admitió ayer la necesidad de un futuro cambio de líder en su partido -y, por ende, en el poder-, si bien precisó que ese proceso debe producirse de forma «estable y ordenada», confirmó su portavoz.
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Blair planteó la cuestión durante su primera reunión con el grupo parlamentario laborista tras el triunfo del partido en las elecciones generales del pasado día 5.
El primer ministro, que fue recibido por los diputados con una ovación por haber conseguido un histórico tercer mandato, aseguró que «en las próximas elecciones habrá un líder diferente», tal y como adelantó durante la campaña electoral, según explicó su portavoz.
Blair aboga por una «transición de liderazgo estable y ordenada», pese a las críticas en los últimos días de algunos laboristas «rebeldes» que piden su pronta dimisión para dejar paso a su sucesor natural, el ministro de Economía, Gordon Brown.
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