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El fundo Collana, a 80 km de La Paz, fue avasallado la noche del martes al miércoles en represalia por el apresamiento de un dirigente del MST, Gabriel Pinto, acusado de participar en el asesinato del alcalde de Ayo Ayo, Benjamín Altamirano, hace dos meses.
Un fallo del Tribunal Constitucional, contrario al MST y que declaró ilegal la toma de tierras, en marzo pasado, en esa zona de los Andes bolivianos, habría encendido una turba que avasalló y arrasó la propiedad de la familia de Ximena Iturralde, esposa de Sánchez de Lozada.
La toma del fundo, ocupado al menos dos veces entre enero y julio, "es una mezcla de rabia contenida por la detención de nuestro dirigente y por el fallo judicial", reconoció el dirigente del MST, Angel Durán.
Según medios locales, el avasallamiento busca ocultar un plan de intimidación a la familia de Altamirano, en momentos en que al menos 10 personas -entre ellos un ex oficial de Ejército y un dirigente campesino- vinculadas al municipio de Ayo Ayo son procesadas por el crimen.
Dos centenas de policías custodiaban este miércoles la finca -dedicada a la producción láctea- en Collana, confirmó la policía.
Según voceros de la familia Iturralde, los sin tierra destruyeron maquinaria, incendiaron tres casas y sustrajeron ganado vacuno.
El gobierno del Carlos Mesa y el MST suscribieron en mayo un convenio que puso freno al copamiento de tierras y que garantizó los derechos sindicales de los dirigentes campesinos.
La detención de Pinto "fue ejecutada porque se trata de un delito común", aclaró un portavoz del ministerio de Gobierno (Interior).
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