Bolsonaro, sutil, contra el STF: "¡Se terminó, mierda!"

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Brasilia - El presidente Jair Bolsonaro advirtió ayer que “algo muy grave está ocurriendo con la democracia” en Brasil y afirmó que no se debe aceptar “pasivamente” la violación a la libertad de expresión, al comentar la investigación contra aliados suyos sobre la financiación de una red de ultraderecha que hace campañas difamatorias contra el Congreso y la máxima corte del país en las redes sociales.

“Ninguna violación del principio (de libre expresión) debe ser aceptada pasivamente”, contraatacó Bolsonaro ante la redada ordenada por el juez Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal (STF), que allanó residencias de empresarios, políticos, legisladores y blogueros que estarían detrás de la red de fake news montada, según se denunció, bajo dirección de Carlos Bolsonaro, uno de los hijos del mandatario, desde la “oficina del odio”.

El presidente afirmó que “todo tiene un límite” al fustigar la decisión de un solo juez de la corte y no de todo el tribunal, para terminar la frase con un “¡se terminó, mierda!”, al hablar con periodistas en la puerta del Palacio de la Alvorada.

“Las órdenes ilegales no se cumplen”, añadió el excapitán del Ejército.

“No permitiremos que una persona tome decisiones en nombre de todos”, dijo, sobre las operaciones hacia sus amigos.

Según el diario O Globo, se gastan 2 millones de reales por mes en las redes bolsonaristas, lo que incluye a diputados federales, para abastecer una red de ultraderecha que disemina noticias falsas y calumnias contra jueves y opositores.

El cierre del Supremo es una amenaza permanente en las manifestaciones bolsonaristas, que el jefe de Estado valida poniéndose al frente. Asimismo, un reciente pedido de opinión de otro magistrado supremo, Celso de Mello, a la Procuración General, para que se expida sobre un pedido para requisar el teléfono del mandatario a fin de determinar si interfirió en la Policía Federal para desligar de investigaciones a sus hijos, llevó al ministro de Seguridad Interior, general Augusto Heleno, a advertir sobre “consecuencias institucionales imprevisibles”. La PGR rechazará esa posibilidad, trascendió.

En otro orden, el Gobierno presentó un habeas corpus al STF para evitar una eventual detención del ministro de Educación, Abraham Weintraub, investigado porque en una reunión de gabinete dijo que los once miembros del alto tribunal, a quienes llamó “delincuentes”, deberían estar en la cárcel.

En tanto, el diputado Eduardo Bolsonaro, diputado federal, participó de un programa de la ultraderecha llamado Terça Livre con el astrólogo y gurú Olavo de Carvalho.

Carvalho pidió a los militares actuar “para salvar el país” y el diputado Bolsonaro, hijo del presidente, dijo que “el momento de ruptura llegará, solo es cuestión de tiempo”.

A su lado, la diputada bolsonarista Bia Kicis pidió a la población apoyo al presidente “porque no hay instituciones que respalden al Gobierno”.

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