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Jefferson, titular del Partido Trabalhista Brasileño (PTB), acusó al Partido de los Trabajadores (PT) del presidente Luiz Inácio Lula da Silva de pagar sobornos a legisladores a cambio de apoyo político en el Congreso.
El diputado, acusado a su vez de haber organizado un esquema de corrupción en los Correos estatales, dirigidos por personas de su confianza, sostuvo que parte del dinero para los sobornos provenía de contratos publicitarios de empresas públicas.
En su nueva denuncia, Jefferson sostiene que la empresa estatal de energía eléctrica Furnas también tenía una "caja dos", con fondos negros que eran administrados por dirigentes del PT para pagar los sobornos.
Jefferson dijo al diario Folha de San Pablo que el director de Ingeniería de Furnas, Dimas Toledo, le reveló que todos los meses "sobraban" tres millones de reales, unos 1,3 millones de dólares al cambio actual, que eran distribuidos por el PT.
"Toledo me explicó que sobran tres millones de reales por mes en Furnas. De ese total, un millón va para el PT nacional, a las manos de Delubio" Soares, tesorero del partido de Lula da Silva, ya involucrado por el diputado en sus denuncias, dijo.
Siempre según Jefferson, otro millón de reales iba para el PT del estado de Minas Gerais, donde opera Furnas, y el resto se dividía entre los directores de la compañía eléctrica y un grupo de diputados que aceptaron incorporarse al oficialismo.
Jefferson asegura que le avisó del hecho al entonces ministro de la Casa Civil, José Dirceu, del mismo modo que también le había avisado de los sobornos, pero que el ministro, que era virtual jefe de gabinete del gobierno, no hizo nada.
Las acusaciones de Jefferson provocaron la renuncia de Dirceu, que reasumió su banca de diputado para defenderse ante el Consejo de Etica.
Esta es la segunda vez que el diputado Jefferson amplía sus denuncias contra el PT y el gobierno desde que quedó en el centro de un escándalo por su papel en el supuesto desvío de fondos en los Correos.
El lunes, Jefferson sugirió que el asesinato de un alcalde petista, en 2002, estuvo relacionado con la existencia de fondos ocultos manejados por el partido.
Jefferson vinculó el asesinato del alcalde Celso Daniel, de Santo André, una localidad del cinturón industrial de San Pablo, con la existencia de un sistema de desvío de dinero que usufructuaban dirigentes del PT.
“o tenga dudas. Esto es una estructura de corrupción de caja dos, que sustentó a un grupo de dirigentes del PT durante mucho tiempo", dijo Jefferson entrevistado el lunes por la noche por un canal de televisión del estado de Belo Horizonte.
Daniel, asesinado en enero de 2002 luego de ser secuestrado por un grupo de delincuentes comunes, era en ese momento el coordinador de la campaña electoral de Luiz Inácio Lula da Silva, y su crimen provocó una gran conmoción.
La justicia acusó por la muerte del alcalde a un empresario, que habría ordenado su muerte porque Daniel estaba a punto de descubrir un sistema de corrupción que involucraba miembros del gobierno municipal y empresarios del sector de transporte.
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