El Secretario de Administración Penitenciaria del estado brasileño de Sao Paulo, Nagashi Furukawa, renunció hoy al cargo, dos semanas después de la ola de violencia desatada por una mafia de presos que dejó por lo menos 133 muertos, informaron fuentes oficiales.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Furukawa, que ocupaba el cargo desde diciembre de 1999, presentó la dimisión en una carta enviada al gobernador de Sao Paulo, Claudio Lembo, en la que argumentó "razones de naturaleza personal", informó el despacho del Ejecutivo paulista.
La gestión de Furukawa fue duramente criticada en los últimos días por la ofensiva violenta del Primer Comando de la Capital (PCC), una mafia que desde las prisiones paulistas controla el crimen organizado en el estado más rico y populoso del país.
Durante la reciente ola de violencia del PCC, que comenzó el 12 de mayo y se prolongó por una semana, murieron al menos 133 personas, entre ellas 41 policías o guardianes, cuatro civiles y 79 supuestos delincuentes, así como nueve presos.
La ofensiva criminal incluyó rebeliones simultáneas en cerca de ochenta prisiones, las cuales concluyeron después de un supuesto acuerdo con el PCC, hecho que las autoridades de Sao Paulo admiten a medias.
Como parte de ese acuerdo, negociado directamente con el jefe del PCC, Marcos Willians Herba Camacho "Marcola", preso en una cárcel de máxima seguridad, Furukawa accedió a permitir la instalación de decenas de televisores en cárceles paulistas para que los presos pudiesen ver los partidos del Mundial de fútbol de Alemania.
Tras la renuncia, Furukawa dijo a periodistas que entregó el cargo porque tenía "divergencias" con otros organismos que luchan contra el crimen organizado, en una aparente referencia a la Secretaría de Seguridad Pública, que se molestó con la instalación de los televisores.
Hace algunos meses Furukawa también accedió a cambiar los uniformes de los reclusos, a quienes no les gustaba el color amarillo de sus ropas, por un tono beige, con la condición de que ellos mismos o sus familiares los pagasen de su bolsillo.
La dimisión de Furukawa había sido pedida además por el Sindicato de Agentes de Seguridad Penitenciaria de Sao Paulo, que desde el pasado martes están en huelga para exigir aumento salarial y mejores condiciones de trabajo.
La Gobernación paulista informó que en reemplazo de Furukawa asumirá interinamente el pedagogo Luiz Carlos Catirse, funcionario de carrera de la Secretaría de Administración Penitenciaria y coordinador de una de las regiones carcelarias en que se divide Sao Paulo.
Dejá tu comentario