24 de julio 2007 - 00:00

Brasil: se rebelan pilotos y ya no vuelan a Congonhas

Luiz Inácio Lula da Silva
Luiz Inácio Lula da Silva
San Pablo (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - Pilotos de las aerolíneas TAM y Gol fimaron ayer un acuerdo por el que decidieron no utilizar en días de lluvia el aeropuerto de Congonhas hasta que no sean hechas en la pista las ranuras que permiten escurrir el agua. Si bien la tragedia del Airbus A-320 fue provocada en parte por una falla en el reversor de la turbina derecha del avión, la ausencia del sistema de desagote de la pista habría contribuido a que se produjera el accidente que causó la muerte de 200 personas y desató una crisis que afecta al gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva.

El diputado Efraim Filho, quien acompaña en Estados Unidos las investigaciones iniciales sobre el siniestro, descartó ayer que el piloto de la aeronave haya intentado retomar vuelo tras el percance en la pista.

Filho, del opositor partido Demócratas (DEM) y miembro de la Comisión Parlamentaria de Investigaciones (CPI) de la Crisis Aérea, señaló desde Washington a varios medios locales que «conclusiones preliminares de la comisión de investigación y de la investigación en el lugar del accidente indican que el piloto no intentó retomar, al contrario, desaceleró la aeronave hasta el fin de la pista. La decisión de él, hasta el fin, fue parar la aeronave», apuntó Filho.

El martes pasado, el avión con 187 ocupantes se salió de la pista principal del aeropuerto de Congonhas para después impactar, tras cruzar casi rozando los automóviles de una transitada autopista, un edificio de cargas de la misma aerolínea, donde 13 personas murieron en tierra.

El otro diputado de la CPI que acompaña en Washington las investigaciones, Marco Maia, apuntó, por su parte, que «el trabajo de análisis de los datos se está haciendo rápidamente y con mucha determinación». «No hay todavía elementos para decir que hubo exclusivamente una falla mecánica o exclusivamente una falla humana. Con eso, la hipótesis de que la pista haya sido un factor contribuyente para el accidente continúa en análisis», añadió el funcionario.

  • Pedido de Lula

    Tocado por la crisis, el presidente Lula pidió a la población que no haga «juicios precipitados» sobre las causas del accidente y garantizó resultados de la investigación. «Sólo pido comprensión al pueblo brasileño para que no haya juicio precipitado de quien sea, que esperemos con prudencia la investigación para que podamos decir lo que ocurrió», aseveró.

    En ese contexto, Brasil vivió una nueva jornada de caos con centenares de vuelos atrasados y cancelados, mientras miles de pasajeros se agolpaban en rebasadas salas de embarque de aeropuertos donde se registraron fuertes quejas y tumultos.

    El descalabro en el sistema, que se profundizó el fin de semana cuando una de las regiones de control aéreo operó sin radar debido a un cortocircuitose descartó un sabotaje obligando al desvío de aeronaves, llevó a la federación internacional de controladores de vuelo a proponer una intervención en el país.

  • Público en riesgo

    «Las autoridades brasileñas están demasiado ocupadas intentando salvar su propia piel. Están colocando en riesgo al público que viaja», dijo Marc Baumgartner, presidente de (IFATCA).

    Brasil criticó duramente la propuesta de los controladores internacionales de vuelo. «Son unos imbéciles queriendo meterse. Brasil no necesita ayuda internacional. Ellos que cuiden de su espacio aéreo y nosotros cuidamos del nuestro», dijo a periodistas José Carlos Pereira, presidente de la cuestionada Infraero, de la que dependen las reformas en los aeropuertos.
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