Viegas, un diplomático de carrera de 62 años e hijo de militar, ocupaba esa cartera desde que el presidente En su comunicado, el ejército justificó la represión durante el último régimen militar (1964-1985) y ensalzó sus virtudes en el ejercicio del poder. Esto irritó fuertemente a Lula, quien exigió y obtuvo una retractación.
Observadores calificaron de «muy inteligente» la decisión de Lula de reemplazar a Viegas por Alencar. «No sucumbió a la presión de los militares para que nombrara a un uniformado como ministro y, de paso, afirmó el poder civil porque no hay que olvidar que Alencar tiene toda la legitimidad popular, pues fue elegido por los mismos votos que Lula», explicó el analista
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