9 de octubre 2003 - 00:00

Bush dice que la guerra contra Irak protegió a EEUU de un "loco"

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, en un nuevo intento de defender la guerra contra Irak ante las crecientes dudas, dijo el jueves que actuó para proteger a los estadounidenses de un "loco" como Saddam Hussein.

"Actué porque no iba a dejar la seguridad del pueblo estadounidense en las manos de un loco. No me iba a quedar quieto esperando y confiando en la cordura y moderación de Saddam Hussein", dijo Bush en un discurso en New Hampshire, donde se celebrará el año próximo la primera elección primaria de la campaña electoral del país.

"¿Quién puede pensar que el mundo estaría mejor con Saddam Hussein todavía en el poder?", declaró en aparente referencia a los que le critican por la forma en que llevó la guerra.

Su discurso contuvo pocos argumentos nuevos pero el presidente y otros en su gobierno presentarán sus puntos de vista repetidamente en los próximos días ante el aumento de los que sostienen que se exageró la amenaza de Irak para justificar la guerra.

Bush habló ante una audiencia de tropas de la Guardia Nacional de New Hampshire y reservistas.

Cerca de 200.000 soldados de la reserva se encuentran en servicio activo dados los compromisos de las fuerzas militares estadounidenses en Irak y otros lugares del mundo.

"El servicio del país puede significar sacrificio e incertidumbre y separación", dijo a las tropas. "Quiero mostrar mi agradecimiento a sus familias".

Familiares de algunos reservistas se han mostrado crecientemente críticos del gobierno de Bush por el prolongado despliegue.

El discurso era parte de un nuevo intento del gobierno Bush esta semana para revivir el apoyo por la ocupación estadounidense de Irak.

Un discurso en televisión y la retransmisión al país de su alocución ante la Asamblea General de las Naciones Unidas el pasado mes no hicieron mucho para responder a las dudas del público sobre el tema.

DESCENSO DE POPULARIDAD

Bush, cuyos índices de popularidad han descendido debido a las preocupaciones sobre Irak y al estado de la economía estadounidense, está incrementando ahora la actividad destinada a su reelección con su viaje a New Hampshire.

Sus asistentes dijeron que la visita no constituye un viaje de campaña electoral.
Pero sus comentarios en Portsmouth se centraron en dos temas, Irak y la economía, que se contemplan como posibles amenaza políticas al presidente Bush cuando faltan 13 meses para el día de las elecciones en 2004.

Se centrará en esos temas de nuevo en una segunda visita al estado de New Hampshire, en Manchester, el jueves.

Los aspirantes a la candidatura demócrata han acosado al presidente Bush en ambos temas mientras tropas estadounidenses van cayendo casi diariamente entre una continuada inestabilidad en Irak y los niveles de desempleo en Estados Unidos siguen siendo altos.

A pesar de no haberse encontrado las supuestas armas de exterminio masivo en Irak o pruebas de vínculos de este país con los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra Estados Unidos, Bush reiteró su punto de vista de que Saddam poseía armas no convencionales y que promocionaba grupos terroristas.

Una encuesta de CBS/New York Times la semana pesada señaló crecientes dudas sobre si la guerra de Irak merecía el gasto que implica.

Sólo un 41 por ciento contestó afirmativamente, pero un 53 se mostró contrario, aunque la mitad dijo que merecía la pena haber retirado a Saddam Hussein del poder.
 
Las primarias de New Hampshire tendrán lugar el 27 de enero.

El paralelismo con su padre, el ex presidente George Bush, quien perdió la reelección en 1992 ante Bill Clinton, es inevitable.

El presidente actual entra en un año electoral con una economía débil y después de una guerra contra Irak, tras haber sido muy popular gracias a ella.

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