Washington (ANSA)- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, ordenó a sus ministerios de Educación y de Salud investigar las causas de la masacre en la universidad Virginia Tech y le presenten "recomendaciones" para "ayudar a evitar tragedias de este tipo", informó ayer la Casa Blanca, en la misma jornada en que se recordó el octavo aniversario de la matanza de Columbine.
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La oficina del presidente decidió difundir ayer por anticipado el texto del mensaje radial sabatino de Bush, dedicado por completo a la matanza del lunes último y su impacto en la sociedad norteamericana.
El lunes, el estudiante surcoreano Cho Seung Hui mató a 32 compañeros y luego se suicidó en el campus de la Virginia Tech.
En el medio de su recorrido de muerte, Cho se acercó a una oficina de correo para enviar a un canal de televisión un paquete con textos y videos en los que explicaba sus motivos, alimentando todavía más el debate sobre las raíces de los periódicos hechos de violencia que estallan en las casas de estudios norteamericanas.
Bush señaló la causa de la matanza del lunes en el estado psicológico de Cho, pero no hizo ninguna referencia, en el texto de su mensaje radial, a la proliferación y la gran disponibilidad de armas de fuego en el país, uno de los temas más discutidos en el debate encendido por la tragedia del Virginia Tech.
"Nunca podremos entender por completo que puede llevar a un estudiante a quitar las vidas a 32 personas inocentes" pero "lo que sí sabemos es que se trató de un joven profundamente perturbado y que hubo señales de alerta" sobre su conducta, afirmó Bush.
Según el presidente, "nuestra sociedad sigue luchando con la cuestión de cómo manejar individuos cuyos problemas mentales pueden hacerlos peligrosos para ellos mismos y para los otros".
"Las escuelas y los funcionarios locales están ahora enfrentando estos asuntos, y el gobierno federal los ayudará", prometió Bush, quien anunció que le pidió a los ministerios de Educación, Justicia y Salud que "participen en la revisión de las amplias preguntas que dejó esta tragedia".
Los funcionarios federales, explicó Bush, viajarán "a través de nuestro país" para reunirse con educadores, expertos en salud mental y autoridades locales.
"Le pedí al ministro de Salud, Mike Leavitt, que prepare un sumario de lo que se aprenda y me presente un reporte con recomendaciones sobre cómo ayudar a evitar tragedias de este tipo", indicó el presidente.
Entretanto, ayer en Denver, en el estado de Colorado, se observó el octavo aniversario de la que, hasta el lunes pasado, era la más sangrienta tragedia jamás ocurrida en una casa de estudios norteamericana.
Mientras el público trata de absorber el impacto de la matanza del Virginia Tech, el gobernador de Colorado, Bill Ritter, encabezó la ceremonia en la catedral de Denver para recordar la matanza de la escuela secundaria de Columbine, donde en 1999 los adolescentes Eric Harris y Dylan Klebold mataron a 12 compañeros de clase y a un profesor antes de suicidarse.
En Columbine, familiares de las víctimas dejaron en claro que los ocho años que pasaron desde la tragedia no apagaron las polémicas y criticaron duramente la reciente decisión de un juez federal de imponer el secreto de sumario por otros veinte años a informaciones sobre los dos estudiantes asesinos.
La decisión judicial fue tomada para evitar casos de emulación, una iniciativa que recobró actualidad en las últimas horas, en las que los canales televisivos estadounidenses retransmitieron hasta el cansancio las imágenes y los videos enviados por Cho a la cadena NBC.