Luego de cuatro días de furia, violencia y descontrol, las calles de Inglaterra retornaron a la calma. El primer ministro británico, David Cameron, prometió ante el Parlamento una indemnización para las víctimas de los saqueos, al tiempo que sostuvo que hará "todo lo que sea necesario" para restaurar el orden en el país y remarcó que los culpables de los disturbios "pagarán por ello".
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"Necesitamos demostrar al mundo, horrorizado con lo ocurrido, que los responsables de los disturbios no representan al país y a nuestra juventud", y que, a un año de los Juegos Olímpicos de Londres, el Reino Unido "resiste" y "no abandona", dijo.
El Premier hizo una declaración ante el Parlamento británico, reunido en sesión extraordinaria por la ola de violencia iniciada en Londres el pasado sábado y que en días pasados se extendió a otras ciudades inglesas, con alrededor de 1.500 detenidos.
"Todo el país está impresionado con las terribles escenas de gente saqueando, violencia, vandalismo y robos", indicó Cameron, que volvió a calificar los disturbios de "delincuencia pura y dura". Además, consideró "injustificable" la ola de violencia y aseguró que las autoridades están actuando "de forma decisiva" para restablecer el orden en las calles, lo que ha dado como resultado que ayer la noche fuera de calma.
La policía seguirá en las calles con un elevado número de efectivos durante este fin de semana, dijo. "No permitiremos que una cultura del miedo exista en nuestras calles, haremos todo lo que sea necesario para restaurar la ley y el orden, y para reconstruir nuestras comunidades", apuntó.
Cameron se refirió también a la cercanía de los Juegos Olímpicos de Londres, que se inaugurarán el 27 de julio de 2012 y en los que la seguridad es el gran reto. "A un año de los Juegos, necesitamos demostrar que el Reino Unido no destruye, sino crea; que no abandona sino resiste, y que no mira atrás, sino hacia delante", concluyó.
El jefe del Gobierno británico indicó además que no habrá "complacencia" ante la violencia callejera y que la policía tendrá toda la autoridad legal que precise para hacer frente a los alborotadores, a los que calificó de "delincuentes".
También afirmó que muchos de los causantes son jóvenes "de hogares disfuncionales" y miembros de bandas callejeras, e insistió, como ha hecho en días pasados: "La responsabilidad es de los delincuentes". "Los buscaremos, los encontraremos, los procesaremos y los castigaremos", indicó el Premier, que en los últimos días ha endurecido su lenguaje ante la gravedad de la violencia callejera que vive este país.
Los tribunales británicos, que llevan dos días operando durante la noche, se han mostrado efectivos en hacer justicia y se les dará todos los poderes necesarios para que puedan seguir haciéndolo, apuntó además el primer ministro.
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