Bogotá (AFP, EFE) - El asesinato de un candidato a alcalde en el norte de Colombia y el del alcalde de la localidad de Augadas, a manos de sicarios, la madrugada de ayer, reavivaron los temores de que la violencia de los grupos armados insurgentes afecten el referendo y las elecciones regionales que se celebrarán a fines de octubre. Saúl Pérez Día z, candidato a la alcaldía del municipio de Los Córdobas, en el norte del país, fue asesinado a balazos el sábado, cuando presentaba a la comunidad su programa para el gobierno local, informaron ayer fuentes policiales.
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Pérez Díaz, de 37 años y candidato liberal para las elecciones regionales de octubre próximo, fue baleado en la vereda Cantina, a unos 3 kilómetros del casco urbano de la localidad de Los Córdobas. Aunque ninguno de los grupos insurgentes manifestó intención de afectar las campañas políticas, las autoridades civiles temen un incremento de la violencia a medida que se aproximen el referendo y los comicios regionales, que por primera vez en la historia de Colombia se celebrarán en un mismo fin de semana, el 25 y 26 de octubre, respectivament e.
Dirigentes del Partido Liberal -al que pertenecía el candidato asesinado- y la Federación Colombiana de Municipios (FCM) condenaron ayer el crimen y pidieron al presidente Alvaro Uribe protección para los políticos, de cara a las elecciones. También el alcalde de la localidad colombiana de Aguadas, Iván Rincón, fue asesinado ayer a la madrugada por dos hombres que le dispararon cuando conversaba con unos amigos en una fiesta popular, informó la policí a.
Rincón murió en el momento, tras recibir dos impactos de bala en la cabeza, en tanto que uno de sus escoltas resultó gravemente herido y era atendido de urgencia en un hospital de la población, ubicada unos 340 kilómetros al noroeste de Bogotá, en el central departamento de Caldas.
«A la madrugada, cuando el alcalde conversaba en compañía de unos amigos en una verbena, dos sicarios que se camuflaron entre la población que participaba en la actividad social dispararon contra él y su escolta», dijo el comandante de la policía de Caldas, coronel Rodolfo Palomino.
De acuerdo con las autoridades, Rincón era uno de los alcaldes amenazados de muerte por la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que a mediados del año pasado lanzó una campaña contra funcionarios municipales para obligarlos a renunciar, so pena de asesinato.
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