Caos por apagón en los Estados Unidos y Canadá

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El presidente George W. Bush habló anoche por TV a los estadounidenses para descartar que el gigantesco apagón de ayer se haya debido a un atentado. Sensibilizados por la proximidad de un nuevo aniversario del ataque a las Torres Gemelas (11 de setiembre), las decenas de millones de personas que sufrieron las consecuencias del corte de energía rápidamente asociaron el hecho a un nuevo acto terrorista. Sin embargo, las autoridades informaron que un rayo que cayó sobre una central eléctrica era la causa más probable del apagón, considerado el peor de la historia en ese país. El corte de suministro se produjo en una vasta región del nordeste del territorio estadounidense y buena parte del sur de Canadá. El hecho de que la interrupción del servicio eléctrico se produjera a las cuatro de la tarde (hora norteamericana) provocó una gran caos en el tránsito de las ciudades afectadas. El subterráneo interrumpió su servicio, dejando a pie a millares de personas (foto) y muchos quedaron atrapados en ascensores, haciendo más dramática la situación. Ni los medios de información de EE.UU. ni el gobierno responsabilizaron a las compañías eléctricas por el hecho, a diferencia de lo sucedido en la Argentina recientemente, cuando por un apagón mucho menor se sospechó de presiones de las empresas de servicios para aumentar las tarifas. Anoche, en algunas ciudades de los Estados Unidos (entre ellas Nueva York) ya se comenzaba a recomponer el suministro de energía.

Nueva York y Toronto (AFP, ASN, ANSA, DPA, Reuters) --Decenas de millones de personas que viven en el nordeste de Estados Unidos y el este de Canadá padecieron ayer el mayor apagón de la historia en esa región. En Nueva York y alrededores, la situación de incertidumbre activó los peores recuerdos del 11 de setiembre de 2001, pero las autoridades descartaron un extremo similar y atribuyeron lo sucedido a un aparente incendio en una central eléctrica causado por un rayo.

Desde las cuatro de la tarde mareas humanas se vieron transitando a pie las avenidas y puentes de la ciudad, como el de Brooklyn, hasta entrada la noche. Además, los neoyorquinos, que tienen a flor de piel los recuerdos de las Torres Gemelas, padecieron el corte de luz en momentos en que se da una de las olas de calor más intensas que se hayan vivido en el Hemisferio Norte.

El presidente George W. Bush habló anoche y dijo que «podemos decir que esto no se trató de un acto terrorista. Hay versiones sobre un rayo en una central nuclear en el Niágara que tendremos que confirmar», indicó el mandatario. Si bien dijo no saber cuándo se iba a recuperar la energía, «se está volviendo a la normalidad en algunas zonas», algo que comenzaba a percibirse en rutas y edificios en las primeras horas de hoy, si bien todavía había personas regresando a pie a sus domicilios. No obstante, Bush dijo que una vez superada la emergencia «habrá tiempo para ver cómo modificamos nuestra red eléctrica y analizar por qué se dio esta reacción en cadena», con efecto de esta magnitud.

• Falsa versión

La versión sobre el rayo que incendió una central nuclear la dio primero Heather Blunner, vocero del ministro canadiense de Defensa. «Un rayo tocó la central de Con-Edison y alcanzó a la zona de Chicago a Nueva York, de Toronto a North Bay y luego a Boston», según el texto explicativo. Detroit, Cleveland y Albany fueron algunas de las ciudades sin luz.

Trenes (entre ellos una formación con 35 vagones en Long Island), subtes y ascensores se detuvieron con personas en su interior, los teléfonos celulares dejaron de funcionar, al tiempo que con 33 grados de calor se formaron hileras interminables de vehículos en los puentes que cruzan hacia Manhattan. Esta isla alberga el epicentro cultural y económico de Nueva York, pero los millones que allí trabajan viven en los distritos aledaños como Long Island, Bronx, Brooklyn, Nueva Jersey, Queens o Staten Island.

Pero si bien se vieron aglomeraciones, no hubo escenas de pánico. Más de 40.000 bomberos y policías movilizados pudieron realizar los rescates sin que se reportaran víctimas.


Jessica Nottes
dijo que estaba en el último piso del edificio Empire State cuando ocurrió el apagón. «Tuvimos que bajar 86 pisos a pie. Pensaba constantemente en lo de las Torres Gemelas cuando bajaba las escaleras y en si podría llegar abajo, pero todo el mundo iba en calma», explicó.

El corte de energía interrumpió la operatoria de los tres aeropuertos de Nueva York y los de Cleveland, Detroit y Ottawa, la capital canadiense. En tanto, la Comisión Regulatoria Nuclear puso fuera de servicio a nueve centrales bajo su órbita ubicadas en los estados de Nueva York, Nueva Jersey, Ohio y Michigan.

La provincia canadiense de Ontario estaba importando corriente del nordeste de Estados Unidos cuando se produjo el apagón del lado estadounidense, lo que explica que Ottawa y Toronto, la principal ciudad económica del país, se vieran afectadas, según dijo
André

Parker, vicepresidente de Hydro-Ottawa, distribuidor de la capital canadiense.

En Montreal y en el conjuntode Quebec no se registraron fallas.

Bill Richardson
, actual gobernador de Nuevo México y ex secretario de Energía, dijo que durante su gestión recorrió todo el país «advirtiendo que esto podía suceder». «Nuestra red de electricidad trabaja en red y tiene una situación de sobrecarga. Debemos invertir en nuevas formas de electricidad», indicó.

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