El príncipe Carlos y Camilla Parker Bowles se dejaron ver anoche en el castillo de Windsor. La novia expresó su emoción.
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El príncipe Carlos se arrodilló para pedirle la mano a Camilla, confirmó la futura esposa de Carlos en la primera aparición pública de la pareja tras anunciarse su boda.
Muy sonrientes y relajados, los prometidos se dejaron ver en el castillo de Windsor ( afueras de Londres), donde Camilla lució una joya de diamantes perteneciente a la familia real británica que le regaló Carlos como anillo de compromiso.
Se trata de una imponente sortija de platino con un diamante cuadrado, incrustado en el centro y tres bandas también de diamantes a cada lado, que acaparó la atención de los flashes de los numerosos fotógrafos que acudieron al evento.
La prometida reveló que su futuro esposo le pidió que se casara con ella reclinado sobre una rodilla. Visiblemente emocionada por ese gesto de Carlos, Camilla confesó que había hecho esfuerzos para volver a la tierra.
La reina Isabel II de Inglaterra y su esposo, el duque de Edimburgo, desearon a la pareja los «deseos más cálidos en su futuro juntos», mientras el primer ministro británico,
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