Castigo a Sarkozy entregó al socialismo grandes ciudades
-
Trump y Putin mantuvieron una conversación de una hora y media sobre Irán y Ucrania
-
Trump prórroga por otros 90 días la exención de la ley "Jones" para facilitar el transporte de petróleo en EEUU
Nicolas Sarkozy ayer, tras votar en París.
Estar más en las páginas de las revistas del
corazón que en las de los diarios políticos y
económicos le costó caro en términos de
popularidad al presidente francés.
Según datos preliminares, la izquierda cosechó 49,5% de los votos, frente a 47,5% de la derecha, la misma diferencia de dos puntos (47%-45%) registrada en la primera vuelta.
A falta de los datos definitivos, el socialista Bertrand Delanoe, quien ya tenía garantizada su reelección al frente de la Alcaldía de París, no había conseguido ampliar el número de distritos que controla junto con los verdes.
La oposición reconquistó muchas de las 41 ciudades de más de 20.000 habitantes perdidas en 2001, entre ellas Estrasburgo. Arrebató a la UMP (Unión para un Movimiento Popular): Reims, Caen, Amiens, Metz y Périgueux, donde fue derrotado el ministro de Educación, Xavier Darcos, uno de los ocho miembros del gobierno que compitieron en la segunda ronda, y ha conservado Lille o Angers.
Marsella, segunda ciudad del país, seguirá en manos de la derecha, según anunció el alcalde Jean-Claude Gaudin, mientras que Toulouse, cuarta urbe de Francia y bastión del UMP desde hace 37 años, pasó a manos del socialismo.
Entre las pocas ganancias del día para la UMP figura Calais, tras 37 años de gestión comunista.Asimismo, el ministro de los Territoriosde Ultramar, Christian Estrosi, se impuso en Niza.
Mientras, el líder del centrista MoDem, François Bayrou, quien tiene la vista puesta en las presidenciales de 2012, perdió su apuesta por la Alcaldía de Pau (suroeste). «Habrá otros combates y otras victorias», prometió Bayrou.
Estas elecciones municipales acentuaron la bipolarización de la vida política francesa, con «la casi desaparición de los extremos y el debilitamiento del partido comunista», señaló la ministra del Interior, Michèle Alliot-Marie.



Dejá tu comentario