Amsterdam (EFE) - El gobierno holandés dimitió en pleno ayer, en un gesto que, según el primer ministro,Wim Kok, supone asumir la responsabilidad de la comunidad internacional en la matanza de Srebrenica (Bosnia), perpetrada por tropas serbias en 1995 y que dejó más de 7.000 víctimas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«La comunidad internacional es anónima y no puede asumir la responsabilidad visiblemente. Yo sí puedo», dijo Kok, en su intervención ante el Parlamento poco después de haber presentado a la reina Beatriz la dimisión del gobierno al completo.
Kok, que compareció sin sus ministros, insistió en que con esta drástica medida no pretende asumir «la culpa de Holanda en la horrible muerte de miles de musulmanes», sino la corresponsabilidad que comparte con los otros países occidentales que fallaron en la defensa del enclave protegido por los cascos azules holandeses.
«Los únicos culpables de la tragedia son los serbios y, en concreto, Ratko Mladic (jefe militar serbio-bosnio), y por eso tendrá que ser juzgado en el tribunal de La Haya», dijo Kok quien añadió que ahora «puede mirar a todos, directamente a los ojos».
El origen de la dimisión del gabinete (formado de laboristas, liberales y socialdemócratas) fue un informe presentado la semana pasada sobre la caída de Srebrenica, realizado por el Instituto de Documentación de Guerra (NIOD). Encargado por el propio gobierno para acallar los rumores sobre el comportamiento de los soldados holandeses durante la caída de la ciudad, el estudio analizó los acontecimientos que en julio de 1995 costaron la vida a más de 7.000 varones musulmanes.
• Responsabilidad
El documento concluyó que el gobierno del cristiano-demócrata Ruud Lubbers tomó, en 1993, «a la ligera» la decisión de enviar a los soldados holandeses a una zona «imposible de proteger». Asimismo, señaló la responsabilidad política del gobierno de entonces que envió a los soldados sin el mandato apropiado y sin las armas necesarias para defender a 30.000 refugiados.
Para Kok, que en 1993 era vicepresidente del gobierno, además de ministro de Finanzas, y que cuando se produjo la caída del enclave era ya primer ministro, las conclusiones del informe del NIOD van más allá de la responsabilidad de un solo gobierno. «Lo ocurrido fue la acumulación de varios acontecimientos en los que se han visto involucrados diversos gabinetes, y asumimos la responsabilidad integral por ellos», dijo.
Dejá tu comentario