Evo Morales se siente fortalecido tras el gran espaldarazo
que recibió el lunes de sus colegas sudamericanos. Pretende
imponer sus condiciones en el diálogo nacional que comenzará
hoy en Cochabamba.
La Paz (EFE, AFP, ANSA) --Si Hugo Chávez quiso ayudar a Evo Morales al amenazar con intervenir militarmente en Bolivia en caso de que se produzca un golpe de Estado en ese país, no lo ha logrado. Al contrario, le complicó las cosas a su aliado, provocándole un peligroso entredicho con el poder militar. Debido al fuerte malestar que sigue causando aquella declaración en las Fuerzas Armadas bolivianas, éstas realizaron un planteo -inédito en lo que va del actual gobierno- para que el mandatario eleve a Caracas una protesta diplomática formal. En una carta dirigida al ministro de Relaciones Exteriores, David Choquehuanca, y difundida ayer, el jefe de las Fuerzas Armadas, general Luis Trigo, expresó su «rechazo enérgico y categórico contra la injerencia extranjera de cualquier tipo y venga de donde venga» en los asuntos nacionales.
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Para Morales, es vital contar con la lealtad de los militares, en momentos en que el país atraviesa una grave crisis y son constantes las alusiones a un golpe de Estado promovido por la oposición autonomista de las regiones ricas.
Chávez afirmó el jueves pasadoen Caracas que «si a Evo lo derrocaran, lo mataran, sepan los golpistas de Bolivia que me estarían dando luz verde para apoyar cualquier movimiento armado en Bolivia». Tras el reclamo militar boliviano por esas declaraciones, el presidente de Venezuela reforzó sus críticas, al afirmar que el general Trigo y otros generales de Bolivia « tienen una especie de huelga de brazos caídos» para acatar las decisiones de su aliado Morales.
El general Trigo, que ya criticó-en una comparecencia pública- la «intromisión» de Chávez en los asuntos internos de Bolivia, formalizó con su carta al canciller su petición de «hacer las representaciones pertinentes en el ámbito diplomático para expresar la indignación de las Fuerzas Armadas». Para el alto jefe militar boliviano, las declaraciones de Chávez « mellan profundamente la dignidad e integridad» de su institución.
«El presidente de Venezuela está haciendo reiteradas declaraciones en contra de este comando de las FF.AA., atentando contra la unión y cohesión monolítica de la institución y poniendo en duda el rol constitucional que cumplimos como baluartes de la democracia», dice la carta que firma Trigo.
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