Chávez, a punto de caer: se sumó ayer a la rebelión jefe del ejército
El gobierno de Hugo Chávez pendía anoche de un hilo, después de que el alto mando del ejército anunciara su adhesión a un movimiento para derrocarlo. Al cierre de esta edición se multiplicaban las versiones acerca de una inminente salida del país junto a su familia. La noticia de la rebelión castrense siguió a una jornada en la que medio millón de personas salió a las calles de Caracas para exigir su renuncia inmediata (ver foto). La gigantesca manifestación opositora, convocada por una alianza de sindicatos y empresarios, intentó llegar al propio Palacio Presidencial de Miraflores, donde fue frenada por la Guardia Nacional. La combinación de los choques entre manifestantes y policías, la aparición de francotiradores y la irrupción de simpatizantes chavistas derivó en una impactante ola de violencia que asoló durante horas el centro de la ciudad, dejando al menos 10 muertos y casi un centenar de heridos. Esa represión fue el motivo esgrimido anoche por las autoridades militares para anunciar la finalización de su respaldo al mandatario. Mientras los disturbios tenían lugar, el acosado Chávez rompió un sugestivo silencio de 48 horas y habló a la población por televisión. El mensaje, permanentemente interrumpido por llamativas interferencias, tuvo un tono desafiante, con el que el mandatario denunció una insurrección contra el gobierno legítimo. Durante el mismo, el presidente anunció la suspensión de las emisiones de todas las cadenas privadas de televisión. Anoche, añadiendo más dramatismo a la crisis, un grupo de altos oficiales militares anunció su paso a la clandestinidad y su desconocimiento de la autoridad presidencial.
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Medio millón de personas exigió la renuncia ayer de Chávez
La televisora CMT había dicho minutos antes que el mandatario había salido en un helicóptero desde la sede de la policía política (Disip) hacia el aero-puerto Internacional de Maiquetía, donde abordó un avión de la estatal Petróleos de Venezuela con rumbo desconocido.
Isturiz, quien habló por el canal oficial venezolano de televisión, negó esa versión y lamentó las víctimas de los fuertes enfrentamientos.
En tanto, el general venezolano de la Guardia Nacional, Alberto Camacho, pidió la constitución de una junta provisional de gobierno que sustituya a la administración de Chávez y anunció su renuncia al cargo de viceministro de Seguridad Ciudadana.
Mientras, las emisoras de televisión mostraban tanquetas transitando por las calles de Caracas con supuesto destino a la casa presidencial y eran confusas las declaraciones sobre si Chávez se encontraba en su despacho.
«Hago un llamado a la sociedad civil organizada a partir de este momento. Este gobierno debe finalizar. Que se integre lo más pronto posible una junta provisional de gobierno», dijo el general, acompañado en una conferencia de prensa en la comandancia de la Guardia Nacional en Caracas por un grupo de otros 30 generales.
La declaración tuvo lugar como un rechazo a la violencia desatada en las calles de Caracas, que dejó un elevado saldo de muertos y heridos cuando una manifestación de medio millón de personas que pidió la renuncia de Chávez fue repelida entre tiroteos, piedras y palos.
Previamente, el inspector general de la Guardia Nacional, general de división Carlos Alfonso Martínez, rechazó la intención de Chávez de sacar a la guardia para reprimir la manifestación pacífica que tuvo lugar en el centro de Caracas.




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