La Prueba de Selección Universitaria (PSU), el único mecanismo para ingresar a las universidades chilenas, fue suspendida parcialmente el lunes por protestas de estudiantes secundarios en varias sedes a lo largo del país, en medio del estallido social que se inició en octubre.
Las autoridades de educación suspendieron temporalmente el examen en al menos 64 de los más de 700 locales habilitados debido a manifestaciones y desórdenes, pero garantizaron que los afectados podrán completar el proceso posteriormente.
"Ese grupo de jóvenes que se vio afectado, va a tener una solución, una alternativa, para rendir la PSU", aseguró a periodistas el subsecretario de Educación, Juan Vargas.
Cerca de 300.000 estudiantes se inscribieron para realizar el examen que sirve para ingresar tanto a universidades públicas como privadas.
La Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES) llamó a "boicotear" el proceso de selección, que considera la rendición de cuatro pruebas (de lenguaje, matemáticas, ciencias e historia), al estimar que la PSU perpetúa los problemas de segregación de la educación chilena.
"Seguiremos en la calle contra la educación de mercado y luchando por un país donde pobres e hijxs de trabajadores puedan estudiar sin competencia sin segregación", publicó la organización en su cuenta de Twitter.
El gobierno del derechista Sebastián Piñera informó que 81 personas fueron detenidas por incidentes relacionados con las protestas contra la prueba.
El acceso igualitario a educación de calidad es una de las demandas del movimiento social, impulsado en su origen por estudiantes secundarios, contra el gobierno.
La prueba, originalmente fijada para mediados de noviembre, fue pospuesta en dos ocasiones debido a las continuas protestas sociales detonadas por un alza en el precio del transporte, pero que derivaron en diversas demandas en materia de pensiones, salud y educación, entre otras.
Dejá tu comentario