Juan Pablo II viajó en un vehículo monovolumen, sentado adelante, al lado del conductor. Detrás lo acompañaba su secretario particular, el arzobispo
Una cámara de televisión instalada dentro del automóvil y colocada tras el Pontífice mostró cómo durante el recorrido de los escasos cuatro kilómetros que separan el Gemelli del Vaticano el Papa no paró de saludar y bendecir a los romanos que salieron a saludarlo a las calles.