Cocaleros peruanos queman local de programa antidrogas
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Los cocaleros de los departamentos de Ucayali, Huánuco y San Martín exigen al gobierno el cese de la erradicación forzosa, la autoerradicación de la coca y la cancelación inmediata del proyecto Devida.
Ellos defienden su actividad argumentando que no está vinculada al narcotráfico, en tanto algunos estudios los señalan como el primer eslabón en la cadena de producción de cocaína.
La hoja de coca es el insumo básico de la pasta básica y el clorohidrato de cocaína.
La situación amenaza con extenderse a otras zonas cocaleras del país, al reportarse que campesinos de Apurímac y Cusco, en los Andes del sureste, se plegarían a la medida de fuerza.
La policía detuvo el viernes al dirigente cocalero Nelson Palomino acusado por autoridades gubernamentales de apología al terrorismo e incitar a la violencia.
Palomino, secretario de la Federación de Agricultores, Productores Agropecuarios del Valle del Apurímac y del río Ene, a través de una emisora que dirige en el Cusco, convocó al paro y "a ejecutarlo con violencia, tomando locales y carreteras", dijo el director general de la policía, general Eduardo Pérez Rocha.
La detención de Palomino fue entendida como "resultado de la presión de Estados Unidos para imponer mano dura a los campesinos cocaleros", dijo a su vez Hugo Cabieses, ex asesor de Devida.
"Es un error atacar a los campesinos, sino a los narcotraficantes", añadió en declaraciones a la prensa.


