Bogotá (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - Las denuncias sobre nexos de líderes colombianos con paramilitares de ultraderecha, que llevaron a la cárcel a ocho congresistas, tocan ahora al comandante del Ejército, quien negó la acusación sustentada en un informe de inteligencia divulgado por un diario de Estados Unidos.
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El general Mario Montoya calificó ayer de «infundada» la publicación de «Los Angeles Times» según la cual la CIA recibió informes que vinculan al oficial con esas agrupaciones.
«Mi vida pública está abierta al escrutinio. Nunca he tenido tratos con paramilitares», señaló Montoya a periodistas. El general es uno de los oficiales más cercanos al presidente Alvaro Uribe. El gobierno colombiano también rechazó la denuncia y pidió en un comunicado que «cualquier acusación basada en pruebas contra miembros de las instituciones colombianas sea presentada ante los organismos competentes».
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