Colombia: un nuevo ataque de las FARC deja 8 policías muertos
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De acuerdo con el Gobierno, los ataques rebeldes pretenden desprestigiar la política de seguridad, mostrar que la guerrilla aún tiene poder militar y fortalecerse políticamente para una eventual negociación de paz.
Las FARC y el ELN fueron debilitados militar y políticamente durante el Gobierno del ex presidente Alvaro Uribe quien lideró una ofensiva contra los rebeldes apoyada por Estados Unidos.
El presidente Juan Manuel Santos, quien asumió el poder en reemplazo de Uribe, prometió continuar la ofensiva contra los rebeldes que aún mantienen capacidad de realizar ataques en las zonas montañosas y selváticas en donde tienen presencia, así como acciones de gran impacto en los centros urbanos.
Santos ha condicionado el inicio de una negociación de paz con las FARC y el ELN a que liberen a los secuestrados, suspendan las hostilidades y anuncien su disposición de deponer las armas y reintegrarse a la vida civil.
La reciente ofensiva de la guerrilla contra las Fuerzas Armadas ha obligado al Gobierno y a los altos mandos militares a replantear la estrategia en la lucha contra la guerrilla, que de acuerdo con analistas estaría recuperando su capacidad de comando, control y comunicaciones para realizar acciones de gran magnitud.



