Colombia y las FARC retoman diálogo de paz
-
Caos en un desfile en EEUU: un conductor atropelló a una multitud durante un desfile dejando al menos 15 heridos
-
Israel asegura haber eliminado a un alto responsable petrolero de Irán en un ataque en Teherán
Precisamente Cuba y Venezuela jugaron un papel preponderante durante la gestión secreta del proceso de paz en los primeros meses de 2012.
El inicio de este nuevo ciclo del diálogo también llega marcado por el protagonismo cobrado en los últimos días por la posibilidad de que el Gobierno y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), otra guerrilla colombiana, inicien también un proceso de paz.
El ELN, menos poderoso que las FARC, cuenta, según informaciones oficiales, con cerca de 1.500 combatientes.
En los últimos días se ha especulado con que Ecuador acoja este proceso negociador o, al menos, juegue un rol importante, unas conjeturas alimentas por el propio presidente ecuatoriano, Rafael Correa, con el que Santos se reunió también en La Habana.
"El señor presidente Santos y el pueblo colombiano pueden tener la seguridad de que aquí tienen a sus servidores y en lo que podamos ser útiles para alcanzar la paz solo tienen que decírnoslo", dijo Correa.
Su canciller, Ricardo Patiño, fue un poco más allá al confirmar que Santos ya le ha planteado a Ecuador que acompañe a Colombia "en alguna de las actividades para los diálogos de paz".
Hasta ahora, los países que habían sonado con más fuerza para acoger el diálogo con el ELN eran Brasil y, sobre todo, Uruguay, cuyo presidente, José Mujica, se ha ofrecido en reiteradas ocasiones a Santos.
Sin embargo, durante la cumbre de la Celac, no hubo entrevista entre ambos.
Sea como sea, los negociadores iniciarán este vigésimo ciclo negociador centrado en el problema de las drogas ilícitas y del narcotráfico, el combustible que alimenta el conflicto armado y que desangra a Colombia desde hace décadas.
Al termino del último ciclo, las FARC propusieron incentivar los usos lícitos de cultivos de coca, marihuana y amapola en algunas zonas y bajo el control del Estado para usos nutricionales, medicinales, terapéuticos, artesanales, industriales y culturales.
Santos, por su parte, siempre reacio a que Colombia inicie un cambio unilateral en la política antidrogas, señaló: "si llevamos la discusión sobre drogas a la ONU va a ser mucho más abierta y productiva, deberíamos procurar todos que fuese en esa dirección".
Durante el anterior ciclo de negociaciones, las FARC propusieron que se reconozcan y estimulen los usos lícitos de cultivos de coca, marihuana y amapola con control del Estado.
El tema de drogas y narcotráfico es el tercero de los cinco puntos de la agenda de la negociación, que ya ha dado como resultado dos acuerdos parciales sobre la cuestión agraria y la participación política.




Dejá tu comentario