Con algunas caras conocidas y poca presencia femenina, Piñera presentó su nuevo Gabinete
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El presidente chileno asume su segundo mandato el 11 de marzo.
Además, hay cuatro ministros que militan en la Unión Demócrata Independiente (UDI), formación política identificada con un segmento más conservador.
Se trata de Andrés Chadwick (Interior y Seguridad Pública), el exsenador Hernán Larraín (Justicia y Derechos Humanos), el exdiputado Felipe Ward (Bienes Nacionales) e Isabel Pla (Mujer y Equidad de Género).
Además, hay dos ministros vinculados a Evópoli, partido emergente identificado con la derecha más liberal, que son el exjefe del programa electoral de Piñera, Gonzalo Blumel (Secretaría General de la Presidencia) y Gloria Hutt (Transporte y Telecomunicaciones).
Asímismo, algunas ministras están vinculadas con Libertad y Desarrollo, un centro de estudios cercano a la derecha liberal-conservadora que fue fundado en 1990, tras el restablecimiento de la democracia en Chile.
Son las titulares de Energía, Susana Jiménez, y medio Ambiente, Marcela Cubillos.
También hay empresarios, como el titular de Desarrollo Social, Alfredo Moreno, quien ha tenido que dejar el cargo que venía desempeñando desde hace un año al frente de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), la cúpula patronal chilena, y el futuro ministro de Agricultura, Antonio Walker.
A un gabinete integrado fundamentalmente por abogados y economistas -aunque también hay varios ingenieros comerciales y periodistas- Piñera les encargó el reto de "conducir a Chile hacia tiempos mejores".
"Tengan la certeza de que vamos a entregar lo mejor de nosotros mismos y no vamos a escatimar ningún esfuerzo para lograr que todos nuestros compatriotas tengan una vida más plena y feliz", dijo el presidente electo ante las 300 personas que abarrotaban el salón de plenos del antiguo edificio del Congreso Nacional en Santiago.
"Esto va a requerir entrega, compromiso, vocación y también mucho diálogo", subrayó Piñera, quien se mostró convencido de que "el progreso es mucho más que crecimiento económico".
El énfasis puesto en la dimensión social de su futuro Gobierno queda de manifiesto al colocar en un ministerio relativamente menor, como es Desarrollo Social, a un "peso pesado", como es el empresario Alfredo Moreno, quien desde su puesto de canciller fue uno de los hombres más cercanos a Piñera en su primer mandato.
"Tendremos que incrementar la vocación social de nuestro Gobierno", anunció el futuro mandatario, quien recalcó a renglón seguido: "No olvido que hay entre dos y cuatro millones de chilenos que viven en la indignidad de la pobreza".
"Y también vamos a tener que hacer un enorme esfuerzo para modernizar nuestra democracia y nuestro Estado", agregó.
Consciente de que tendrá que lidiar con un Parlamento en el que la oposición de izquierda tiene mayoría, Piñera reconoció que "esto va a requerir una gran capacidad de escuchar, de acoger las ideas y propuestas de todos".
"Vamos a tener que enfrentar nuevos desafíos", como el envejecimiento de la sociedad chilena, el calentamiento global y el avance tecnológico, admitió el mandatario electo, quien lamentó que Chile lleva "demasiado tiempo preocupado de los problemas del pasado, y no de los desafíos del futuro".
En vez de "seguir empantanados en viejas querellas y odios", Piñera enfatizó que su administración hará hincapié en "unir a los chilenos".




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