"Los juicios de 71 de los acusados terminaron", indicó el presidente de la comisión cubana de derechos humanos y reconciliación nacional (CCDHRN - ilegal), Elizardo Sánchez Santa Cruz que precisó que once testigos, conocidos como miembros de la disidencia se presentaron en el tribunal reconociendo que eran agentes de la seguridad del estado, infiltrados en los movimientos de oposición.
Las autoridades judiciales pidieron duras condenas, entre ellas la cadena perpetua para 12 de los opositores, en las que incluyeron a una de las principales figuras de la disidencia cubana, y la única mujer, la economista Marta Beatriz Roque - y penas de prisión de 10 a 35 años para los otros.
Los opositores fueron arrestados en una de las olas represivas más fuertes de los últimos años.
A los disidentes se les acusa de intento de "complot" realizado por el representante estadounidense en La Habana y son perseguidos en virtud de la ley 88 sobre "la defensa de independencia nacional" que data de 1999, que, hasta ahora, no ha sido invocada.