El hacendado Vitalmiro Bastos de Moura, acusado de haber ordenado y financiado el asesinato de la monja estadounidense Dorothy Stang, en febrero de 2005 en la Amazonía brasileña, fue condenado hoy a 30 años de prisión.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Al fijar la condena contra Bastos de Moura, quien está preso desde el año pasado y se declaró inocente durante el juicio, el jurado entendió como un agravante el hecho de que la víctima fuese de edad avanzada.
La religiosa, que tenía 73 años, fue asesinada en una emboscada en una remota localidad del norteño estado de Pará, donde apoyaba el asentamiento de unos campesinos sin tierra que pretendían ocupar tierras que Bastos de Moura reclamaba como propias.
Stang, que trabajó más de 20 años apoyando a los movimientos de los campesinos sin tierras en la Amazonía brasileña, había recibido numerosas amenazas de muerte.
La noche del 12 de febrero de 2005, Stang fue asaltada por dos hombres, que la mataron de seis disparos.
Los dos pistoleros que ejecutaron el homicidio y otro hacendado que sirvió de intermediario ya fueron condenados.
En tanto, el ganadero Regivaldo Pereira Galvao, supuesto cómplice de Bastos Moura por la orden de asesinato, disfruta de libertad condicional a la espera de su juicio, que aún no está previsto.
El autor de los seis disparos, Rayfran das Neves Sales, fue condenado a 27 años de prisión tras reconocer el crimen, mientras su cómplice, Clodoaldo Carlos Batista, quien lo acompañó en el ataque aunque desarmado, recibió una pena de 17 años de cárcel.
El hacendado Amair Feijoli da Cunha, que admitió haber sido el intermediario del crimen y quien delató a los autores intelectuales, fue condenado a 18 años de prisión.
Según Cunha, los dos hacendados pagaron 50.000 reales (entonces unos 22.000 dólares) por la muerte de la misionera.
El caso ha tenido gran repercusión y ha movilizado a cientos de personas, entre ellos campesinos, indígenas y religiosos que trabajan en la Amazonía, que se han concentrado en la ciudad de Belén, capital de Pará y donde se ha celebrado el juicio.
Dejá tu comentario