El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Melilla y el otro enclave español de Ceuta, únicas fronteras terrestres entre Africa y Europa, fueron blanco en las últimas semanas de masivos y violentos asaltos de inmigrantes clandestinos, en gran medida subsaharianos. Las dos ciudades autónomas están separadas del norte de Marruecos por dobles barreras metálicas que inmigrantes clandestinos intentan pasar a la fuerza y en masa, trepando por escaleras artesanales de madera y soga.
Dejá tu comentario