Washington y Bogotá (ANSA, AFP, EFE) - El gobierno de Estados Unidos mantiene bajo silencio el asesinato de dos ciudadanos norteamericanos en Colombia, adonde habían llegado para negociar la liberación de su padre secuestrado, denunció ayer un columnista del diario «The Washington Post».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Según Robert Novak, dos estadounidenses fueron muertos a balazos el 14 de marzo útimo en Cali, después de haber negociado infructuosamente la liberación de su padre secuestrado por las guerrilleras Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). «Las autoridades estadounidenses en Colombia supieron de los asesinatos pero no emitieron ninguna declaración», afirmó el columnista, según el cual el Departamento de Estado, contrariando a la policía del país sudamericano, le aseguró que los crímenes «no estuvieron conectados con el terrorismo sino con la guerra interna por las drogas». «Cualquiera sea la verdad, el gobierno de Estados Unidos mantuvo el asesinato encubierto», señaló Novak. La denuncia agrega todavía más polémica al involucramiento de Estados Unidos en el violento conflicto interno colombiano, con la creciente posibilidad de que se concrete una fuerte ayuda militar para el combate contra la guerrilla.
Mientras, en medio del recrudecimiento de la violencia que siguió a la ruptura del diálogo entre el gobierno de Andrés Pastrana y las FARC, las autoridades decidieron que unos 100.000 soldados garanticen las carreteras, instalaciones eléctricas y zonas urbanas y rurales de Colombia durante las festividades de Semana Santa. De esos efectivos asignados al plan de seguridad, 36.000 soldados vigilarán las centrales eléctricas, torres de energía, oleoductos y represas.
Ayer, un niño murió y seis personas resultaron heridas al estallar una granada frente a una oficina policial y la iglesia principal de la localidad de Campoalegre (sudoeste). Además, se informó la muerte de 14 guerrilleros en combate y la Policía descubrió en un barrio de Bogotá dos kilos de pentrita, un explosivo de alto poder que no se conocía en el país y que tiene capacidad para destruir automóviles blindados.
Dejá tu comentario