Crece la tensión en Gran Bretaña: estalló otra carta bomba en Gales
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Además, acordonó una zona céntrica de Londres, en el barrio Pimlico, cuando empleados del Instituto de Contadores Públicos hallaron un paquete sospechoso en el lugar.
Las autoridades informaron que ese paquete resultó ser una falsa alarma.
Con el del sábado, ya son cuatro los incidentes con cartas bomba en los últimos días.
El martes, dos personas resultaron heridas de levedad cuando explotó una carta-bomba en una oficina de la empresa Vantis, en Wokingham, vinculada al cobro de multas vehiculares por exceso de velocidad.
El lunes, una empleada de una oficina en el centro de Londres, que trabajaba recolectando multas al impuesto para transitar por la ciudad (congestion charge), sufrió heridas en sus manos y cuerpo por la explosión de un paquete bomba.
Por su parte, un portavoz de DVLA, donde trabajan unos 4 mil empleados, declaró que los servicios de emergencia fueron llamados al lugar a las 9.30, tras explotar la carta en una de las oficinas.
Sin embargo, confirmó que el edificio no fue evacuado como medida de precaución.
"Una empleada resultó herida y ha sido trasladada a un hospital como resultado del incidente", dijo.
Tras el incidente de hoy, el primer ministro británico, Tony Blair, envió un mensaje de "apoyo" para los afectados, aunque evitó otros comentarios.
"Por ahora es muy pronto para comentar, pero puedo confirmar que la policía está investigando al respecto", dijo Blair en la Cámara de los Comunes.
Poco antes, el ministro del Interior británico, John Reid, dijo que los incidentes "son muy preocupantes".
"Naturalmente, estos hechos son muy preocupantes", subrayó el jefe del Home Office en la Cámara de los Comunes.
"Es importante, sin embargo, que permitamos a la Policía seguir con su investigación sin especular al respecto", destacó Reid.
En ese sentido, el coordinador nacional del organismo contra el extremismo interno (NCDE), el superintendente Anton Setchell, declaró que su entidad está a cargo de la investigación.
La pesquisa también recibe la colaboración de los destacamentos policiales donde ocurrieron las explosiones.
Por su parte, el Sindicato de Servicios Públicos y Comerciales (PCSU) exigió al gobierno realizar una revisión urgente de la seguridad en sus departamentos y agencias vinculados al transporte.
Jeff Evans, secretario general de PCSU en Gales, declaró que muchos empleados de esas dependencias "deben recibir garantías por su seguridad".
"Esto demuestra la amenaza pública que enfrenta nuestro sector de trabajadores día a día", agregó.




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