27 de marzo 2003 - 00:00

Crecen en España los problemas para Aznar

Protesta contra la guerra en Salamanca
Protesta contra la guerra en Salamanca
Madrid - José María Aznar corre el riesgo de perder las elecciones municipales y autonómicas de mayo próximo, y tiene complicadas las chances de que el Partido Popular logre la reelección en las presidenciales, aún sin fecha y en las que el actual jefe de Gobierno no va a participar. Nunca como ahora, en sus siete años de gobierno, Aznar sufrió tantas críticas en los medios y, lo que es peor, en los diálogos cotidianos de los españoles.

Ayer, el candidato a la alcaldía de Barcelona, Alberto Fernández Díaz, fue agredido por manifestantes que se oponen a la guerra en un acto partidario en Reus. Le arrojaron basura y sufrió varios golpes que le causaron una herida en la cabeza. Sólo la intervención de la policía impidió que pasara a mayores.

Es que los combates con la policía (una imagen poco habitual fuera del País Vasco) y las masivas manifestaciones en las principales ciudades españolas se convirtieron en algo cotidiano.

La central nacional contra la guerra que agrupa a los principales partidos opositores y a centrales sindicales anunció una gran marcha en Madrid para el 6 de abril, que incluirá apagones y cacerolazos.
Los sindicatos prevén realizar una huelga general de dos horas en los próximos días para mostrar su oposición a la guerra.

Este estado de movilización permanente opacó otros temas como el hundimiento del petrolero Prestige que contaminó todas las costas gallegas, la ilegalización del partido radical vasco Batasuna (un logro político del gobierno) y las próximas elecciones municipales.

Sólo se habla de sondeos para indicar que más de 80 por ciento de la población se opone a las medidas del gobierno popular y que la intención de voto hacia la oposición, el Partido Socialista, crece. Según las encuestas, el voto al PP desciende y, sin embargo, el partido oficial no muestra fisuras. La adhesión a la política de Bush sólo costó hasta el momento la renuncia de un político de primera línea, el ex ministro de Trabajo y ex secretario general del PP andaluz Manuel Pimentel, aunque extraoficialmente son pocos los partidarios del PP que no reconocen que personalmente no están a favor de Bush en la guerra. Pero, lo cierto es que ninguna de estas voces disidentes salió a la luz pública.

Una pregunta recorre los despachos de los analistas y las redacciones periodísticas. ¿Cuáles son las razones que impulsaron a Aznar a defender la política norteamericana, sin el apoyo de la Unión Europea y de las Naciones Unidas, y en contra de más de 80 por ciento de los españoles, poniendo en riesgo su capital electoral?

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