Crisis en Brasil: Dilma resiste, y su vice aumenta la presión
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Dilma Rousseff.
Temer es el titular del Partido Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que pese a ser parte de la coalición oficialista, tiene en sus filas a varios dirigentes que se aliaron al opositor Partido de la Socialdemocracia, del expresidente Fernando Henrique Cardoso, para impulsar el "impeachment".
Está previsto que Diputados escoja hoy las autoridades de la Comisión Especial que analizará la pertinencia de abrir paso al juicio político a partir de la denuncia de "crimen de responsabilidad" pública.
Rousseff reiteró el argumento, presentado por miembros del gobierno como el ministro de Justicia Cardozo, de que el "impeachment" es una forma de "golpe" encubierta que puede generar divisiones entre los brasileños alimentando el clima de inestabilidad.
"Nos tenemos que unir para unificar al país, Brasil unido es más fuerte, pero sólo lograremos unirnos dentro de la legalidad" planteó la mandataria.
"A lo largo de la historia se vio que los golpes no construyen armonía, no construyen la unidad, ni la pacificación", sostuvo en la noche de ayer al hablar en un congreso de los asistentes sociales.
Rousseff ha perdido en los últimos días el apoyo de miembros importantes del poderoso partido PMDB.
El lunes recibió la renuncia del ministro Eliseu Padilha, de Aviación Civil, considerado la mano derecha del vicepresidente Michel Temer.
Comentaristas y políticos consideran que Temer busca convertirse en el sucesor de Dilma en caso de que ésta fuera condenada.
El vicepresidente escribió la carta de repudio a Dilma al tiempo que no se pronunció sobre el "impeachment", señaló un comentarista del diario Folha de San Pablo.
Cerca de las 23 horas del lunes (1 GMT) Temer encabezó una reunión en Brasilia con congresistas que apoyan la salida de Rousseff, informó hoy la Agencia Estado.
En la tarde de lunes el vicepresidente estuvo en San Pablo donde mantuvo reuniones con empresarios y dirigentes opositores, ante quienes presentó el programa "Un puente para el futuro", con las bases de un posible gobierno de transición si Dilma deja el poder.




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