Pese a que el canal «bolivariano» Telesur, en general resulta «invisible» (para muestra bastan los « noticieros» que se difunden por el oficial Canal 7), ayer fue interesante mirar su cobertura de la elección venezolana. Estaba claro que todos sus cronistas apoyaban de manera desembozada la reelección del presidente Hugo Chávez, pero lo que resultó la pieza maestra del humor involuntario fue el diálogo entre una periodista en estudios y un ignoto «analista y escritor» de apellido Hernández.
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Haciendo «periodismo de anticipación», la primera preguntaba «qué sucederá a partir de mañana (por hoy), cuando haya un claro ganador y seguramente un perdedor que no reconocerá su derrota».
El «analista», con un candor inesperado, respondió que «el gobierno, perdón, el ganador, deberá buscar dialogar con los perdedores. Pero desgraciadamente, para el diálogo hacen falta dos...»
Así, el tal Hernández estaba dando la idea cabal de lo que es diálogo para el chavismo: uno que habla y el otro que escucha.