Cuba: por deserciones, la selección jugó con 10
-
Los hutíes anunciaron una ofensiva coordinada con Irán y Hezbolá contra blancos estratégicos de Israel
-
El llamado del Papa León XIV en Semana Santa contra la guerra: "No dejemos que nos paralicen"
Erlys García Baro, Yordany Alvarez, Loanni Prieto, José Manuel Miranda y Yenier Bermúdez, cinco de los siete jugadores de la selección Sub-23 de fútbol de Cuba que desertaron en EE.UU. Quieren probar suerte en la liga profesional norteamericana en la que juegan David Beckham y otras figuras.
Aunque ni la Concacaf ni los funcionarios del equipo cubano identificaron a los jugadores que desertaron la noche del martes, durante el entrenamiento del miércoles estuvieron ausentes José Manuel Miranda, Erlys García Baro, Yenier Bermúdez, Yordany Alvarez y Loanni Prieto.
El entrenador del equipo cubano, Raúl González, fue el que primero dijo que le faltaban cinco jugadores, pero no quiso comentar nada sobre la marcha de Díaz y de Roldán.
Tanto las autoridades de la desmantelada delegación como la Concacaf aseguraron que el equipo cubano seguirá jugando el torneo, pese a que en el partido de ayer se vio forzado, insólitamente, a alinear nada más que 10 jugadores por la expulsión del delantero Roberto Linares en el encuentro frente a Estados Unidos.
Mientras, Marcos Ommati , portavoz del equipo profesional de fútbol Miami FC, dijo que los jugadores que han desertado podrían estar entrenando el fin de semana en sus instalaciones.
El año pasado fue especialmente duro para el deporte cubano en cuanto a las deserciones que se dieron en las distintas modalidades. Los campeones olímpicos de boxeo Odlanier Solís, Yan Bartelemí y Yuriorquis Gamboa escaparon en Venezuela; los futbolistas Osvaldo Alonso y Léster Moré lo hicieron durante la Copa de Oro de la Concacaf en Estados Unidos. Mientras, el jugador de handball Rafael Dacosta se quedó en Brasil y el pelotero Alexei Ramírez se fue a República Dominicana para luego firmar un jugoso contrato con los Medias Blancas de Chicago, en el béisbol profesional de las Grandes Ligas.
Las autoridades de inmigración de la Florida han sido notificadas de que los jugadores están desaparecidos, pero aún no se habían contactado con ellos.
Lo que sí está claro es que los jugadores recibirán protección en Estados Unidos por la política migratoria de «pies secospies mojados», que permite que los cubanos que logran llegar a suelo estadounidense obtengan asilo, mientras que los que son detenidos en el mar son deportados.
Tal como sucedió en los casos anteriores, los medios cubanos guardaban ayer un estricto silencio respecto del tema. Después de destacar la buena actuación del equipo Sub-23 el martes frente a Estados Unidos, con el que empató 1-1, para la prensa cubana parece desde la víspera -en que se conocieron las deserciones- como si el evento de la Conacaf no existiera.




Dejá tu comentario