Bogotá (AFP, EFE, ANSA) - La Fiscalía de Colombia reveló ayer un informe según el cual once diputados fallecidos en junio mientras eran rehenes de la guerrilla de las FARC «no murieron en un cruce de disparos» como dijo ese grupo terrorista y la mayoría recibió proyectiles por la espalda, mientras se aseaban.
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«Hay una sola dirección en los disparos recibidos», señaló Marilú Méndez, directora del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía, al dar a conocer a periodistas detalles del informe forense sobre la muerte de los políticos, secuestrados por las FARC en abril de 2002. El informe indica que «no murieron en un cruce de disparos» y que los políticos «se encontraban agachados o de rodillas», según la funcionaria.
«Los diputados recibieron en total 95 disparos. El que menos recibió tenía cinco, y el que más, 14. El 76% de los disparos fue por la espalda y dos de los once cuerpos tenían 'tatuajes', o sea disparos a muy corta distancia», explicó.
«La última actividad realizada por los diputados es de aseo. Las prendas con las que fueron encontrados no son las mismas que tenían en el momento de su muerte», precisó Méndez. Además, indicó que la investigación determinó que los proyectiles encontrados corresponden a fusiles AK-47 que en Colombia usan los grupos armados ilegales, y no corresponden a las que utiliza el Ejército.
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