20 de mayo 2005 - 00:00

Deportaría EE.UU. a un polémico anticastrista

Luis Posada Carriles (izquierda), durante la conferencia de prensa que ofreció el martes en Miami. La situación de este anticastrista es un gran dolor de cabeza para George Bush.
Luis Posada Carriles (izquierda), durante la conferencia de prensa que ofreció el martes en Miami. La situación de este anticastrista es un gran dolor de cabeza para George Bush.
Washington (EFE, AFP) - El gobierno de los Estados Unidos culpó ayer al anticastrista Luis Posada Carriles, acusado de terrorismo por Cuba y Venezuela, de haber entrado ilegalmente en su territorio, lo que podría conllevar su deportación.

La oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) anunció en un comunicado la acusación contra Posada Carriles y dijo que se ha fijado para el 13 de junio una audiencia ante un juez de inmigración que decidirá si el anticastrista prosigue arrestado sin derecho a libertad bajo fianza mientras se define su caso.

Posada Carriles, quien fue detenido en Miami el martes pasado cuando se disponía a abandonar los EE.UU., había dicho que entró ilegalmente al país a través de México a mediados de marzo. Bajo las leyes federales, el gobierno de los EE.UU. tenía un plazo de 48 horas para presentar cargos contra Posada Carriles por las infracciones a las leyes de inmigración.

• Acusaciones

Posada Carriles, de 77 años, permanecerá en la cárcel de El Paso, Texas, a la que fue trasladado el miércoles y sin derecho a fianza hasta que se presente ante el juez de inmigración.

El exiliado cubano, nacionalizado venezolano, está acusado por los gobiernos de Caracas y La Habana de ser el autor intelectual de un atentado con bomba contra un avión de Cubana de Aviación en el que murieron 73 personas en 1976.

Posada Carriles, confeso enemigo del gobierno de La Habana y sindicado como agente de la CIA por la prensa de los EE.UU., fue juzgado en dos ocasiones en Venezuela y absuelto, y se fugó de la cárcel en 1985 cuando todavía el proceso estaba en fase de apelación por parte de la fiscalía.

Aparte de su posible deportación a un país por determinar,
los Estados Unidos podrían considerar la opción de extraditarlo a Venezuela, en respuesta a una solicitud de Caracas, o permitir que se quede en suelo estadounidense y tramite un asilo político.

Venezuela ha ofrecido garantías a Washington de que, en el marco de un acuerdo bilateral de extradición que data de 1922, no entregarían a Posada Carriles a Cuba ni a ningún otro país. Los Estados Unidos no deportan a personas a Cuba ni a países que, a su juicio, actúen en nombre de La Habana, en alusión velada al gobierno de Caracas.

Debido a las tensiones entre ambos gobiernos, los Estados Unidos difícilmente satisfarían los deseos del presidente venezolano,
Hugo Chávez, según opinan los analistas.

• Dilema político

En la búsqueda de un país que sirva como «tercera opción» -y como una salida decorosa para los EE.UU.-, quedaría descartado México, que tradicionalmente no recibe a indocumentados de terceros países, y Panamá, que ayer aseguró que no volverá a recibir al anticastrista.

Expertos aseguraron que cualquiera sea la decisión final de los EE.UU.,
el gobierno de Washington afronta un dilema con claras repercusiones políticas en el caso de Posada Carriles.

«El presidente
George W. Bush ha dejado clara la idea de que no toleraremos que ningún país dé refugio a terroristas. Posada Carriles es un conocido terrorista y a los EE.UU. no les conviene darle asilo político», dijo Philip Brenner, profesor de política exterior de American University en Washington.

«La dificultad de los EE.UU. se da en muchos niveles, pero sobre todo tendría que confrontar su historial de apoyar actos de terrorismo contra Cuba en el pasado, y reconciliar esto con su política actual», agregó el analista.

En tanto, el dictador cubano
Fidel Castro afirmó que el gobierno de los Estados Unidos «protege» al arrestado anticastrista porque «tiene miedo» de que pueda contar a un tribunal imparcial aspectos de su colaboración con Washington en el pasado, como ex agente de la CIA.

«Es evidente que el propósito del gobierno de los Estados Unidos es proteger a Carriles y evitar que sea sometido a los tribunales», afirmó el líder cubano en una intervención en la televisión local la noche del miércoles.

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