Desafío al gran tabú del PT
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Según las encuestas, la población tiene al desempleo como una de sus principales preocupaciones, ya que, aunque las estadísticas nacionales hablen de un discutible 11,2%, estudios privados la ubican 19% en San Pablo, centro económico de Brasil. Mientras, los empresarios se quejan de los costos que supone contratar un empleado.
• Sueldos
Describir la situación de las relaciones laborales en Brasil implica comenzar hablando del salario mínimo, que es un precio crucial en esa economía, ya que es la remuneración que efectivamente percibe cerca de 40% de la población ocupada. Además, a él están atadas pensiones y salarios de empleados públicos, por lo que su suba -promesa central de la campaña del Partido de los Trabajadores- «obligaría a ser muy duro en política monetaria por su posible impacto sobre la inflación», dijo Juan Luis Bour, de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL).
En abril, el gobierno de Lula deberá decidir la magnitud del prometido aumento del salario mínimo, y la izquierda rebelde del PT ya presiona para que se cumplan las promesas de campaña, que supondrían llevarlo de los actuales 200 reales -55 dólares- a 250, esto es, una suba de 25%. Mientras, las autoridades prometen prudencia -hablan de sólo 234 reales- para no agravar el rebrote inflacionario. Por caso, ayer el gobierno sumó más razones a sus argumentos: el Banco Central elevó de 0,2% a 8% la previsión de incremento del precio de los combustibles a raíz del conflicto en el Golfo Pérsico.
El sector informal del mercado de trabajo brasileño abarca a cerca de la mitad de la fuerza laboral de 76 millones de personas. Una propuesta de reforma planteada para la inclusión de esas personas podría ser la herramienta política de Lula para contrarrestar las previsibles críticas de los ultras del PT y de los sindicatos.
De acuerdo con el consultor Daniel Funes de Rioja, vicepresidente del Consejo de Administración de la Organización Internacional del Trabajo, «hay un dato universal, que es la lucha entre los 'insiders' y los 'outsiders': Lula podría tener fricciones con los sindicatos porque éstos representan a los que ya están integrados al sistema, pero lograría la adhesión de los que están afuera».
• Argumentos
El propio Lula usó un argumento muy similar el martes en una ríspida reunión con la cúpula sindical. «Lamentablemente, el movimiento sindical sólo representa a los que están incluidos. Los excluidos están marginados en la representación de las entidades», disparó a los dirigentes, a quienes acusó de «corporativistas».
En lo que respecta a las cargas patronales, en Brasil la suma de costos a afrontar por el empleador -impuestos y contribuciones, aguinaldo, vacaciones, licencias, etcétera- eleva en 65,4% el sueldo neto de los trabajadores: así, para un salario de neto 100 reales, las empresas erogan efectivamente 165,4. Tomando una base equivalente, en la Argentina los costos empresariales «encarecen» los salarios en 41,5%.
M.F.




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