Devastador terremoto en la frontera entre Irán e Irak ya dejó al menos 450 muertos
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Los socorristas buscan sobrevivientes en medio del inminente peligro de derrumbe en numerosos edificios
Los afectados, muchos de ellos envueltos en frazadas, pedían ayuda en medio de edificios derrumbados y automóviles enterrados en escombros. "Necesitamos refugio", dijo un hombre de mediana edad de Sarpol-e Zahab a la TV estatal. "¿Dónde está la ayuda?", clamaba mientras explicaba que su familia no podía pasar otra noche en medio del frío.
Funcionarios de salud kurdos informaron que al menos seis personas murieron en Irak y al menos 68 resultaron heridas, agregando que en los distritos del norte del Kurdistán iraquí fallecieron siete personas y unas 325 resultaron heridas.
Autoridades de Irak dijeron que el área más afectada del país era el distrito de Darbandikham, cerca de la frontera con Irán, donde al menos 10 casas se derrumbaron y el único hospital quedó muy dañado. El terremoto se sintió también en Bagdad.
"Estaba sentada cenando con mis niños y de repente el edificio parecía estar bailando en el aire", contó Majida Ameer en el distrito capitalino de Salihiya. "Al principio pensé que era una gran bomba".
Miles de personas pasaron la noche en las calles• Grandes fallas tectónicas
Irán se ubica sobre grandes fallas tectónicas, por lo que sufre frecuentes sismos. El 26 de diciembre de 2003, un terremoto de magnitud 6,6 devastó la histórica ciudad de Bam, a 1.000 kilómetros al sureste de Teherán, y murieron cerca de 31.000 personas.
Los cortes en los caminos dificultaban los trabajos de rescate para llegar a las localidades más remotas. El director de la Media Luna Roja iraní dijo que más de 70.000 personas necesitaban refugios de emergencia.
El suministro de electricidad y agua estaba cortado en varias ciudades iraníes e iraquíes, mientras que los temores a réplicas llevaron a que miles de personas en ambos países salieran a las calles y parques a pesar del frío.
"Mis dos niños estaban durmiendo cuando la casa empezó a derrumbarse (...) Pasamos horas en la calle hasta que los trabajadores de ayuda nos llevaron a una escuela", dijo a Reuters Hojjat Gharibian, una de las personas que quedó sin hogar en la ciudad iraní de Qasr-e Shirin.




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