Sus secuestradores, pertenecientes al Ejército de los Musulmanes (Jaish-e-Muslamin), amenazaron con asesinarlos "de una manera que hará felices a los musulmanes", si dentro de tres días no son liberados todos los prisioneros afganos, encerrados en cárceles afganas y en la base militar estadounidense de Guantánamo (Cuba).
El ultimátum finalizará el miércoles próximo a las 7.30 GMT.
La irlandesa Annetta Flanigan, el filipino Angelito Nayan y la kosovar Shqipe Habibi, todos empleados en la comisión electoral de la ONU para el control de las elecciones del 9 de octubre pasado, fueron secuestrados en el centro de Kabul, a pocos pasos del Hotel Intercontinental.
Los detalles del ultimátum no llegaron con las imágenes de televisión, sino a través de un portavoz del grupo terrorista, que telefoneó a varios medios de prensa en Kabul.
El mullah Mohammad Ishaq puso cuatro condiciones: 1) la ONU debe abandonar Afganistán y denunciar la presencia ilegal de Estados Unidos y de Gran Bretaña; 2) países neutrales, como Filipinas, deben pedir el retiro de las tropas extranjeras y dejar de dar contribución a la ONU para operaciones de policía; 3) Kosovo y Gran Bretaña deben retirar sus tropas de Afganistán; 4) todos los prisioneros en Afganistán y en Cuba, sean talibán o de Al Qaeda, deben ser liberados.
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